La vida y obra del poeta y cronista santiaguero, Jesús Cos Causse, serán recordadas en esta ciudad, cuando el próximo 23 de agosto se cumpla el primer aniversario de su fallecimiento.
Cos Causse murió por una dolencia múltiple, el 23 de agosto de 2007, poco después de amanecer, y con su desaparición física, la poesía cubana, caribeña y latinoamericana perdió una de sus voces más prolíferas.
El bardo, conocido también como el Quijote Negro por su apariencia que en algo recordaba al personaje creado por Cervantes, ya recibió un homenaje, pues durante el recientemente concluido XXVIII Festival del Caribe, la reunión de los poetas y el Congreso sobre Culturas Populares Tradicionales estuvieron consagrados a su memoria.
Ahora se proyectan nuevos actos por instituciones e intelectuales de la ciudad de Santiago de Cuba, que tendrán alrededor de la fecha del 23 de agosto.
Jesús Cos causse nació en esta ciudad el 15 de octubre de l945, por lo tanto, cuando murió faltaban dos meses aproximadamente para que cumpliera 62 años.
Poeta, dramaturgo, antólogo y periodista, Cos Causse fue representante en Cuba de las revistas Ruptures (Canadá) y Air (España), miembro del comité de redacción de la revista Il Majakovskij (Italia), del consejo de redacción de la revista Del Caribe, del tabloide cultural Perfil de Santiago y de Guía Caribeña.
Durante su vida profesional fue vicepresidente de la UNEAC en Santiago de Cuba, miembro de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y de la Sociedad Cultural José Martí; presidente del Taller Internacional de Poesía El Caribe y el Mundo y del Congreso Mundial de Poesía, que se realizan en esta ciudad durante los festivales del Caribe.
A la par de su labor intelectual, Cos Causse fue segundo secretario de asuntos culturales de la Embajada de Cuba en Jamaica, asesor del Ministerio de Cultura en Cuba, miembro de la Sociedad de Amistad Cubano-Africana , y laboró o colaboró en numerosas publicaciones cubanas y extranjeras.
La bibliografía del poeta es extensísima y diversa, pero tiene una significación especial cuando se refiere a Santiago de Cuba, la amante declarada del poeta. Y lo que sigue es una de las tantas crónicas que Cos Causse escribiera sobre esta ciudad que ahora se prepara para rendirle homenaje:
“CRÓNICA DE AMOR A SANTIAGO”
Jesús Cos Causse
Ciudad mía y nuestra. Ciudad que hiciste posible una historia de amor. En tus calles encontramos la esperanza, no como una moneda, sino como la ternura. La historia ya escribió tu nombre en el corazón de la tierra. Camino tus calles y camino tus recuerdos y me encuentro con el tiempo. Es importante conversar con el tiempo. Así hablo con José Martí y José María Heredia. Sindo Garay y Miguel Matamoros me saludan desde la Casa de la Trova, porque el sol sabe qué tú eres más que la luz. En tus rincones viven escondidos los sueños de uno. Es madre y hermana.
De tu vientre, donde juegan las aguas del Caribe, nacieron las estrellas. Una de esas estrellas es Antonio Maceo y otra Frank País. Ciudad que hiciste posible también el mar. Por ti cantan los caracoles, con el perfume de todas las guitarras. Tú llevas a un trovador en los ojos y tienes a un poeta en las montañas. Los pájaros existen por ti. Y todos te amamos después de la muerte. Cantarte es poco, lo que hace falta es quererte siempre. Entregarte la sangre cuando haga falta. Eres una paloma y un alma vigilando la vida. Única ciudad del mundo donde la libertad palpita y crece, como una raíz, en las manos de su gente. Es decir, sin ti la poesía sería una mentira.
Hay que cantarte para hacerte feliz. Ahora mismo, cierro mis ojos, y pongo mi índice en el mapa del universo, lo que señalo es tu belleza y lo que escucho es tu canción. Las mariposas, las abejas y las flores saben qué tú eres la culpable de la miel y de esa costumbre que se llama recuerdo. Yo conozco la luna por ti y seré, tan fiel como la sangre del hombre, heredero y guardián de tu tradición, de tu memoria, de tu espejo que nos devuelve una imagen tan hermosa.
Te entregaste a la revolución y se hizo posible.
A tus mártires y a tus héroes, a tus poetas y a tus trovadores, a tus periodistas y a tus hijos, que fueron los que te fundaron, dicen que hace casi 500 años; les dedico esta crónica de amor a ti, Santiago de Cuba, donde, dijo Martí, refiriéndose a Heredia y a tu historia, las palmas son más altas.