El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
Benjamín Franklin
Se conoce que la energía se transforma de las maneras más variadas y que la fuente primaria de energía en nuestro planeta es la radiación, que llega del Sol en forma de luz, calor, radiación ultravioleta y ondas de radio. Cuando esta radiación incide sobre nuestro planeta produce diferentes fenómenos que son aprovechados o sufridos por quienes lo habitamos. Como el flujo de energía solar sobre la tierra es ininterrumpido aunque en cada localidad se vea afectado por la sucesión de días y noches o por los cambios estacionales, se tiene que es una fuente inagotable de la que se puede extraer energía para transformarla en electricidad, energía mecánica, combustibles, calor o alimentos.
A las fuentes de energía que se derivan del Sol o que manifiestan la posibilidad de ser inagotables o de recuperarse en períodos cortos de explotación se les da el nombre de energías renovables. Con este artículo comenzamos una serie de trabajos acerca de las energías renovables, que enunciaremos aquí brevemente para tratar de ellas en detalle en futuros trabajos.
¿Cuáles son las energías renovables?
Entre estas energías podemos citar: La energía solar en sus formas fotovoltaica, luminosa y térmica, la energía hidráulica, la eólica, la derivada de la biomasa y el biogás, la energía del mar y la energía geotérmica Aunque también manifiestan un carácter renovable las diferentes formas de aprovechamiento de la energía que implican el aumento de la eficiencia energética y la aplicación de la llamada arquitectura bioclimática.
Veamos que se entiende por cada una de estas energías renovables.
La energía solar en forma de radiación afecta o se puede aprovechar de varias maneras: fotovoltaica, luminosa, térmica y fotoquímica.
Conversión fotovoltaica. La energía procedente del Sol en forma de radiación se convierte en electricidad con la ayuda de dispositivos semiconductores. Este tipo de generación de electricidad no contamina una vez instalada y permite la electrificación en zonas remotas en forma de sistemas autónomos. En Cuba se usa masivamente en el plan del médico de la familia y la electrificación de las escuelas en las áreas rurales.
Energía solar luminosa: La parte visible de la radiación solar llega en forma directa y también se dispersa en la bóveda celeste. Esta es la fuente de la iluminación natural y la base para la fotosíntesis.

Energía Solar Térmica: La radiación solar transporta calor a la Tierra el cual produce la circulación de la atmósfera, el calentamiento de las superficies y dispositivos que se usan para cocinar, secar o calentar agua y en general permite la vida sobre el planeta. Se manifiesta a través de algunos efectos que actúan como trampas de calor o acumuladores térmicos, como el caso del efecto invernadero, la isla de calor y las variaciones del albedo.
Energía solar fotoquímica: La radiación solar sobre todo la parte visible y ultravioleta, interactúa con la estructura de la materia y produce cambios químicos en las sustancias. Un caso particular es la fotosíntesis. También afecta a la coloración de los tejidos y pinturas, la generación de ozono, el cambio de propiedades de alimentos, medicamentos y la aparición de nuevos compuestos.
Energía hidráulica: La transformación de la energía del agua en movimiento en energía mecánica y eléctrica se puede hacer a partir de cursos naturales o de la caída del agua a partir de embalses. También se usa para el abasto de agua, los sistemas de riego y los acueductos por gravedad.
Energía eólica: La energía solar induce la circulación atmosférica de los vientos cuya energía se puede transformar en movimiento mecánico y en electricidad. Esta energía del viento recibe el nombre de energía eólica. Se aplica desde los tradicionales molinos de viento hasta los más modernos aerogeneradores El efecto aerodinámico influye en la distribución de los contaminantes y el aire limpio. El viento además de producir energía mecánica también ventila, calienta, enfría y seca.
Energía de la biomasa y el biogás: A través de la fotosíntesis la energía solar se almacena en la materia orgánica en forma de biomasa, de la que puede ser extraída de diferentes maneras, siendo las más conocidas la digestión y la combustión. A través de diferentes procesos la biomasa puede brindar también biocombustibles líquidos o en forma de biogás, un combustible gaseoso de diferente composición en dependencia de la materia original y el proceso aplicado en su obtención.
Energía del mar: El mar es una fuente de acumulación y generación de energía entre las que se pueden citar las que se obtienen de: las olas, las corrientes marinas, las mareas y las diferencias térmicas.
Además el conocimiento de los factores energéticos ambientales permite construir edificios que aprovechen las condiciones exteriores con un consumo más eficiente de la energía. Esto se logra con diseños arquitectónicos que utilizan la ventilación y la iluminación natural, la protección solar y el aprovechamiento de la energía solar así como los materiales adecuados.
Las posibilidades que brindan las energías renovables pueden ayudar desarrollar una cultura y conciencia energética, a conservar el medioambiente y eliminar la contaminación ambiental.