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Elías Entralgo, entre la docencia y la literatura
Leonardo Depestre Catony , 16 de septiembre de 2008

Cronos suele ser bastante injusto. Al menos con algunos. Por las décadas del 50 y 60 del siglo XX, Elías Entralgo Vallina era una de las voces —y plumas— de mayor prestigio entre la intelectualidad  cubana, a lo cual se sumaba su condición de profesor y su perfil político de izquierdas.

Su labor como crítico literario, sociólogo e historiador resultó abundante y de ella puede documentarse el lector echando un vistazo a su vasta bibliografía, cuyos primeros títulos se remontan a 1921 y 1922, cuando el autor aún no había cumplido 20 años y sin embargo, eran ya enormes sus inquietudes como investigador de la literatura cubana en torno a las figuras de Luisa Pérez de Zambrana y Domingo Delmonte.

Una esmerada educación en los Escolapios de Guanabacoa, complementada por estudios de bachillerato en el Instituto de La Habana y por los de Doctor en Derecho Civil, en Derecho Público y en Filosofía y Letras, títulos todos alcanzados en la Universidad de La Habana, avalaban una cultura que comenzaba ya a ser caudalosa.

Sus inicios en el profesorado se remontan a estos años, cuando en 1929 se estrena de profesor de Sociología en el más alto centro docente de la Cuba de entonces, aunque por razones de su no adherencia al gobierno de Gerardo Machado renunció al cargo, que retomó a la caída del dictador.

La diversidad de los intereses de investigación y conocimientos en el profesor Entralgo llaman nuestra atención. Tiene la fibra interna de los humanistas de siglos anteriores, y con ella dentro, se vuelca no solo hacia la historia y la sociología, sino que incursiona en la lexicología, en la filosofía y en estudios de corte biográfico y crítico sobre personalidades cubanas.
 
“A espigar en el campo de la cultura cubana se ha dedicado José Elías Entralgo Vallina”, apunta Max Henríquez Ureña en su enjundioso Panorama Histórico de la Literatura Cubana. Y los motivos de tal aseveración los encontramos al pasar revista a los títulos de algunos de sus libros: Esquema de la sociografía indocubana, de 1935; El ideario de Varona en la filosofía social, de 1937; José Silverio Jarrín o la timidez política, de 1937;  Un humoroide en la presidencia del Ateneo: Rafael Fernández de Castro, fechado en 1952; Lecciones de Historia de Cuba, de 1962…

Perteneció a la Sección de Ciencias Históricas  del Ateneo de La Habana, figuró entre los fundadores del Instituto de Altos Estudios de Cuba, fue miembro del Instituto Internacional de Estudios Ibero-Americanos, de París. Publicó sus trabajos en Cuba y el exterior (Costa Rica y España).

Al doctor Entralgo lo admiraron desde edad temprana sus alumnos y sus maestros, sabedores de que el talento de aquel joven intelectual velaba por la salud educativa de la nación.

Tuvo a su cargo la selección de la antología de José Martí titulada Ideas políticas y sociales, que vio la luz en dos tomos en 1960. Es precisamente en este período subsiguiente a 1959 cuando desempeña una labor más intensa como pedagogo. Preside la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, desempeña las funciones de Decano de la Facultad de Humanidades, al tiempo que preside la Comisión de Extensión Universitaria.

La muerte sorprendió al doctor Elías Entralgo a la edad de 63 años, el 4 de septiembre de 1966. Maestro y escritor, su quehacer puede resumirse en su condición de educador, pues tal fue por su consagración al trabajo dentro y fuera de las aulas.