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Unidades de tiempo en la antigüedad. El tiempo en la India antigua (I Parte)
Bruno Henríquez , 18 de diciembre de 2008

Unidades de tiempo en la antigüedad. El tiempo en la India antigua. (I Parte)

La historia es un incesante volver a empezar.
(Tucídides)

Es cierto que el ser humano crea aquello que usa, ya sea esto real o imaginario; así creó a los dioses, para usarlos en su mundo irreal de las ideas que le servían para explicar las cosas reales, cuando aún no existía la ciencia. Pero también hay muestras, en las civilizaciones antiguas, de cosas creadas por los hombres que no se sabe cómo las hicieron, para qué las hicieron, ni cómo las usaron.

Se han puesto muchos ejemplos de obras arquitectónicas, de complicados cálculos astronómicos y de fórmulas químicas para lograr pinturas indelebles al paso del tiempo o la momificación. Sobre esos temas hay mucho que tratar.

Al realizarse estudios de las antiguas culturas, siempre se mencionan sus calendarios, las implicaciones astronómicas y astrológicas de ellos, su precisión -ya fuera  grande o pequeña- y el conocimiento que poseían al escrutar el movimiento de las estrellas. Pero se habla muy poco -o casi nada- de aquellas mediciones del tiempo para los fenómenos de corta duración.

Existe en la Tierra una medida natural del tiempo: el día; y su división evidente en día y noche. Ya el hombre en la antigüedad conoció que la duración de los días y las noches variaba a lo largo del año en un ciclo que se repetía cada 365 días. Observó también el cambio de las fases de la Luna y utilizó el mes lunar como referencia, al surgir una nueva luna, así medían el tiempo por lunas, como nosotros podemos medirlo por meses. Pero en cuanto a intervalos inferiores al día, se tuvo en cuenta  la posición del sol, así como la de las estrellas. La primera división que daba la naturaleza en día y noche no era igual en todo el año, ni en todo el mundo.

El paso del sol transformaba las noches en mañanas, estas en tardes y luego el retorno a la noche. Se hizo necesario dividir cada una de estas partes en períodos iguales para regular las actividades y no dejarlas sujetas solo a las necesidades o a las casualidades.

Se menciona que algunas civilizaciones dividían el día en cuatro partes y que el sol recibía distinto nombre según el momento del día, siendo bienhechor en la mañana, castigador al mediodía y la tarde, y un astro moribundo al anochecer, según algunas culturas de climas áridos. Se da por sentado que la aparición de divisiones más pequeñas del día en unidades de tiempo menores surge como necesidad del desarrollo social y científico, para alcanzar una mayor precisión en las observaciones, de ello resulta que la división actual de las unidades de tiempo es un producto evolucionado de la necesidad del hombre. Podemos entonces mencionar por orden de aparición la hora, más tarde el  minuto, el segundo, cuando aparte de los latidos del corazón se pudieron utilizar péndulos mecánicos para contar el tiempo y se acoplaron a mecanismos de relojería para garantizar la uniformidad de la medición; las fracciones de segundo hasta la centésima se lograron por vía mecánica y unidades menores, como el milisegundo y el microsegundo, necesitaron de la aparición de la Electrónica y la Física Atómica para convertirse en necesidad y realidad.

¿Son estas unidades, que miden períodos pequeños, las primeras o las únicas que ha utilizado la humanidad? 

Al consultar en los libros antiguos de la India aquellos aspectos que se refieren a "lo infinitamente pequeño", se encuentran referencias a un singular sistema de submúltiplos del día como unidad fundamental y que se mencionan más de una vez en textos tales como Surya Sidhanta y Brihat Sathaka, libros tenidos como sagrados y pertenecientes a la misma antigua civilización de la India que nos dejara los Vedas y el Ramayana.

En ellos se puede encontrar la siguiente escala: 

dia             igual a  60 kalas 
kala             igual a  60 vikalas 
vikala              igual a  60 para
para             igual a  60 tatpara 
tatpara             igual a  60 unna
unna             igual a  60 kashtas

La equivalencia  de cada una de estas unidades en las medidas convencionales, para nosotros, se muestra a continuación:

kala igual a 24 min         minutos
vikala igual a 24 s             segundos
para igual a 0,4 s             segundo
tatpara  igual a 6,67 ms           milisegundo
unna igual a 0,1 ms           milisegundo
kashta igual a 1,85 µs            microsegundo

Esta singular escala de tiempo nos dice que un kala equivale a 24 de nuestros minutos, 1 vikala a 24 segundos, 1 para son 0,4 segundos, 1 tatpara 6,67 milisegundos, 1 unna 0,1 milisegundos y 1 kashta 1,85 microsegundos.

Vienen a la mente ahora las siguientes preguntas:

- ¿Con qué midieron en la India Antigua estos intervalos de tiempo?.
- ¿Con qué fenómenos asociaban en aquella época unidades de tiempo que hoy en día se utilizan para trabajar en la física del micromundo, en la electrónica, la física del estado sólido o en los procesos de cálculo de computadoras muy rápidas?.
- ¿Por qué asociaban estas unidades de procesos tan rápidos a lo que ellos llamaban lo infinitamente pequeño?.
- ¿Tenían acaso conocimientos de la estructura de la materia como los que se tienen hoy? ¿Hasta dónde llegaron los conocimientos de los antiguos y por qué se perdieron?.

Para contestar estas preguntas, y antes de especular con datos insuficientes acerca de posibles supertecnologías en la India antigua, se debe investigar acerca de otras informaciones sobre el mismo tema, o sea el tiempo y su medición.