Letras: resumen y enunciado del quehacer cotidiano
Yoel Lugones , 18 de abril de 2007
Meritorios trabajos de arte, indagación histórica, referencias de la obra restauradora, entrevistas a personalidades de la cultura cubana, son, entre tantos, los atractivos de Opus Habana, cuyo primer número del año 2007 fue presentado por el Doctor Eusebio Leal Spengler en el Palacio de Lombillo, en la tarde del viernes 13 de abril.
Esta revista de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana es ya obligada referencia para quienes quieren adentrarse en la historia y la obra de renovación integral que se lleva a cabo en la parte más antigua de la capital, y para aquellos que también gustan de disfrutar de artículos indagatorios de la realidad cultural y social cubana.
Y es que cada entrega representa un pleno disfrute cognoscitivo y formativo. Y esa es la intención de los trabajos que en ella se recogen. Una excelente crónica de nuestro Alejo Carpentier sobre la trascendencia del Convento de Santa Clara, uno de los lugares arquitectónicos insignes de La Habana Vieja, da inicio a las páginas de la nueva Opus que incluye, además, una poco conocida crónica sobre el acontecer cotidiano de nuestra ciudad en la segunda mitad del siglo XIX; una reseña sobre las presentaciones de Don Quijote por el Ballet Nacional de Cuba en la Plaza de la Catedral, en el marco de la pasada edición del Festival Internacional de Ballet de La Habana; un dossier con precisas informaciones del Plan Maestro de la propia Oficina del Historiador; y el acostumbrado pero siempre agradecido breviario que nos da cuenta de la intensa labor sociocultural que día tras día se realiza en el Centro Histórico.
Mención aparte merece la entrevista – recreada formalmente como una obra de teatro – que se le realizara a uno de los más destacados dramaturgos cubanos de todos los tiempos, Abelardo Estorino, todo un “clásico por su obra literaria”, como bien se le define en uno de los instantes del artículo.
Con una imponente imagen de portada que reproduce un mural de cerámica mayólica de Isavel Gimeno y Aniceto Mario – artistas a quienes se les dedica también un trabajo –, esta publicación siempre da la bienvenida al lector con unas profundas reflexiones del Historiador, las cuales esta vez expresan: “Suele ocurrir que el tiempo, en su paso vertiginoso, deja atrás nuestro propósito de poder dejar en letra impresa una visión lo más inmediata posible de nuestra propia obra. Y es que Opus Habana quiere ser fundamentalmente eso: resumen y enunciado del quehacer cotidiano, tomando cada momento importante para que quede como hito de nuestra acción institucional. A sus variantes radial y digital (semanario y página web) corresponde transmitir de manera ágil la noticia y el detalle inmediatos, mientras que estas páginas van dejando el testimonio imperecedero de nuestra propia historia. Así, en 2007 se cumplen 40 años de que recibiéramos el legado de nuestro predecesor y maestro: el doctor Emilio Roig de Leuchsenring, modelo de carácter y tenacidad. Su ejemplo nos acompaña para que nuestra obra, Opus, no se pierda como Afrodita en las espumas de la mar”.