En la línea de los estudios de género se arma el firmamento de la última entrega de Revolución y Cultura correspondiente al año 2006. Para ello se ha dispuesto en sus páginas de un dossier que reúne textos dedicados a la producción cultural y simbólica de las mujeres en los siglos XIX y XX.
Pero voy enseguida a ofrecerle al lector las coordenadas autorales de este dossier que se divide en dos partes. La primera incluye tres ensayos que abordan la representación del cuerpo femenino en el siglo XIX: «Flora Tristán: su percepción del cuerpo», de Anne-Marie Arnal; «“Tú que me amas, yo que te cuento”», de Susana Regazzoni; y «Literatura y conciencia: el suicidio femenino», de Nancy LaGreca. Mientras el de la Arnal trabajará sobre la figura de Flora Tristán y los índices que muchos textos suyos –también su propia vida– irán ofreciendo en torno al cuerpo femenino de su época, el ensayo de Regazzoni buscará en dos novelas de Juana Manuela Gorriti y Gertrudis Gómez de Avellaneda –La Quena (1845) y Dos mujeres (1842), respectivamente– la forma en que estas obedecen a las normas sociales sobre el espacio destinado a la mujer al tiempo que la desmienten y violan los códigos de la mujer como sujeto pasivo. Finalmente, el ensayo de La Greca vuelve sobre la figura de la Avellaneda, pero revisando en la novela Dos mujeres y en dos artículos publicados por la escritora cubana en Álbum Cubano de lo Bueno y lo Bello, el tema del suicidio femenino como una denuncia de las limitaciones sociales que se le imponían a la mujer.
La segunda parte incorpora un grupo de textos de diversa factura que tienen en común el tema de la mujer en el siglo XX: Un ensayo de Zaida Capote, «Mentes libres, cuerpos supliciados: Las mujeres de Ofelia Rodríguez Acosta», sobre la imagen y los modelos femeninos que aparecen en la obra de esta última; un artículo de Luisa Campuzano, «Quedaron casi fuera de la foto: vanguardia y mujeres en Cuba», que llama la atención a partir de un dibujo de Conrado Massaguer sobre el hecho de que no se haya reconocido (la existencia) el papel de la mujer en el vanguardismo de principios del XX; una entrevista de Mario Vizcaíno Serrat a Sonia McCormack, directora del coro Ensemble Vocal Luna y profesora de canto y dirección coral; un artículo de Pedro de Oraá que rescata para la memoria cultural cubana el papel fundador de Loló Soldevilla en la galería de arte Color-Luz; y otro de Adelaida de Juan sobre la obra plástica de Belkis Ayón. Ahora, lo anterior se complementan con otros tres textos que reseñan sendos libros de reciente aparición y que se vuelven sobre figuras y obras de mujeres en la literatura y las artes plásticas: se trata de Performing Women and Modern Literary Culture in Latin America, de Vicky Unruh; Guarding Cultural Memory. Afro-Cuban Women in Literatura and the Arts, de Flora González Mandri; y Clara Porset, diseño y cultura, una recopilación de textos de esta destacada diseñadora cubana a cargo de Jorge Bermúdez. He aquí, en síntesis, el universo valorativo que dentro de la línea de los estudios de género ofrece esta entrega de RyC, habituada ya a no dejar vacío el espacio para reflexionar sobre una producción cultural por tanto tiempo desvirtuada, reducida, en una sociedad que aún está superando prejuicios sexistas.
Después de este momento «femenino», el lector de RyC podrá encontrar otros materiales sobre temas de teatro, urbanismo y artes plásticas. Amado del Pino sigue en el horizonte de las artes dramáticas pero esta vez sobre el público y las formas de promoción para atraerlo o brindarle información sobre lo que se está poniendo en escena. Por su parte, Lohania Aruca escribe sobre el Cementerio de Espada y La Habana del siglo XIX, e Israel Castellano hace la historia de la Antibienal que, como homenaje a José Martí y también como contrapartida a la franquista II Bienal Hispanoamericana de Arte, se celebró en La Habana en el año 1954 y recorrió luego las ciudades de Santiago de Cuba y Camagüey. Y entre estos textos diversos se incluye uno de Jaime Sarusky sobre el fotógrafo Raúl Corrales.
Ya vamos llegando a las últimas páginas de este número, donde se reúnen comentarios, reseñas y noticias del acontecer cultural cubano. En «A tiempo» el lector podrá leer comentarios sobre el libro Revenet revela a Ravenet –que recopila textos de este escultor cubano–; una muestra antológica del artista Kieff Grediaga y otra sobre la pintura española decimonónica –ambas organizadas en el Museo Nacional de Bellas Artes–; así como otro sobre la escritora venezolana Teresa de la Parra. Y tras los «Vistazos» a sucesos culturales ocurridos en Cuba, cierra la cuarta entrega de RyC de 2006 con su «Espacio abierto», nombre homónimo de la Galería de RyC y en la que, como deja anotado esta sección, se pudieron apreciar dos exposiciones: una del pintor Luis Rodríguez (Noa) y otra de la poeta y ensayista Nancy Morejón.
Vuelvo a decir: aquí las coordenadas de esta Revolución y Cultura.
Revolución y Cultura, No. 4, Año 47, octubre-diciembre de 2006. Directora: Luisa Campuzano. ISSN 0864-1315.