Y en la almohada, durmiendo en su brazo, y con la boca desteñida de los besos, está su muñeca negra.
JOSÉ MARTÍ, La muñeca negra.
Patakín de una muñeca negra es un texto que apareció hace unos pocos años (2001) en la antología de teatro para niños Del clavel enamorado de la Editorial Gente Nueva, a cargo de Esteban Llorach. La obra fue escrita en 1992 y estrenada en los Jardines del Teatro Nacional de Cuba, bajo la dirección de su propio autor, Alberto Curbelo, y de Trinidad Rolando. Asegura Yudd Favier en Jugar y cultivar que: “el espectáculo tras numerosos reconocimientos constituyó la génesis de Teatro Cimarrón”.1 Patakín… ha obtenido múltiples premios, entre ellos seis en Camagüey 1994, además de uno a mejor puesta en escena para niños y jóvenes otorgado por la UNEAC.
Alberto Curbelo es un poeta, dramaturgo, narrador, y crítico teatral, cuyos textos han sido premiados en disímiles eventos. Al frente de Teatro Cimarrón, que tiene su sede en el antiguo cine Edinson, hoy La cueva, ha realizado por años una ardua labor comunitaria en el Cerro. Según Favier, “uno de los valores más genuinos de Teatro Cimarrón se halla en su repertorio eminentemente cubano; pero su labor más loable […] es el trabajo de asistencia social y artística que realizan en su comunidad. No se limitan a dar funciones en los barrios colindantes, sino que tienen bien establecida su hoja de ruta en lugares donde raramente se ven grupos teatrales profesionales".2
En Patakín de una muñeca negra, Curbelo asume una visualidad que pretende jugar con elementos populares, al tiempo que atraer a espectadores de tales sectores. El dramaturgo señala con respecto a los presupuestos estéticos que rigen su texto: “Con danzas y canciones, zancos, toques de tambores batá, pregones, aforismos y refranes se hace este Patakín (historia, fábula) basado en la obra Historia de una muñeca abandonada del español Alfonso Sastre, en el cuento La muñeca negra del apóstol José Martí y en diversos elementos de la cultura cubana de origen yoruba”.3
La obra se encuentra dividida en un prólogo, dos actos (cada uno con nueve escenas) y entre ellos un breve intermedio. El desarrollo de los acontecimientos tiene a su vez un ritmo ágil.
En el Prólogo aparece el Apkwaló (narrador) dispuesto a contar el Patakín de la Muñeca Negra. Ya en el Primer Acto se exponen rápidamente los sucesos y se inicia el desarrollo de la pieza: Lolita persigue y maltrata a su muñeca que logra esconderse. Fumiké, una vendedora de globos, encuentra el juguete, que Lolita finalmente abandona. Las nubes le roban la muñeca a Fumiké y buscan un gavilán para que le pique el globo en que se ha elevado. Quieren que la negrita caiga y se haga daño. Durante el intermedio ocurre un intercambio lúdico en que los pequeños espectadores cobran protagonismo. El narrador llama a un cazador para que atrape al gavilán. El cazador juega con los niños haciéndolos interpretar indistintamente los roles de Gavilán y Cazador. En el Segundo Acto se produce la caída de la muñeca. Paquita, la nieta de Fumiké, queda prendada de ella. Luego regresa Lolita queriendo recuperar a la negrita. porque si no será castigada por su mamá. Mirandoflores propone, permitiendo así el desenlace, el juicio consistente en la prueba del círculo de tiza. Gana la buena Paquita. Finalmente todos se integran en un baile yorubá, incluso Lolita que termina defendiendo a sus nuevas amigas de las agresivas nubes. La historia es en definitiva muy simple. Triunfan los justos y la muñeca abandonada queda en manos de una dueña digna, capaz de demostrarle su amor.
Las fuentes con que trabaja el texto son diversas. Del cuento martiano toma la caracterización de la protagonista: una muñeca negra. Además interactúa con otros referentes, por ejemplo la popular historia del Círculo de tiza (recreada por Bertolt Brecht) según la cual se dicta el juicio final de la obra y se prueba quien ama verdaderamente a la muñeca. Fundamental resulta la incorporación de elementos propios de la cultura yorubá. Se integran los personajes del apkwaló, quien es el cantante y narrador de la historia. Además aparecen los diablitos bataleros Okónkolo, Itótele e Iyá que invocan a Elegguá con sus bailes. Ikú, la muerte, persigue a la muñeca cuando se eleva en el globo. Existe un coro de eggunes, “espíritus de aves, árboles, sombras y flores del bosque de las yagrumas”.4 Se conservan canciones y textos en lengua yoruba, precisamente el habla de la muñeca. Incluso los elementos escenográficos aluden a la riqueza del panteón africano: “a lo lejos se halla una Ceiba, casa de los orichas”.5
La visualidad de la obra está ricamente sugerida a nivel textual. Patakín de una muñeca negra es una obra escrita no para el espacio habitual de la sala, sino para la grandilocuencia de la calle o la plaza. La acción se desarrolla en el “Parque de las Yagrumas”, en medio de una abundante vegetación. La misma muñeca, aunque sea representada por una actriz, está sugiriendo, en su construcción, un trabajo con la imagen que puede ser construido a partir del disfraz, lo que se conoce como Body Puppet o esperpento. Las nubes están trabajadas partiendo de un presupuesto similar. Los elementos sonoros y visuales se integran en la realización de una tormenta con rayos incluidos que deberá envolver a la muñeca en determinado momento. Además se realiza un desfile de los actores en zancos por el cielo. Uno de los momentos más interesantes por su tratamiento, y de gran comicidad, tiene lugar a la entrada del trapero Mirandoflores, cuando se congela la acción y se interrumpe así la pelea de las niñas, que serán colocadas en posiciones risibles por este personaje. Color y fiesta forman parte de esta propuesta.
A nivel temático es esta una obra que vuelve a recurrir al tema del amor: el amor de una niña a una muñeca independientemente de su belleza o carácter racial. Desde los mismos elementos visuales se va estructurando un discurso que promueve el respeto a lo diferente, la tolerancia hacia el otro, hombre o mujer, blanco o negro.
1 Yudd Favier. “Jugar y Cultivar” No. 1, en: La capital es algo más que la Rampa.
2 Ídem
3 Alberto Curbelo. Patakín de una muñeca negra.
4 Ídem
5 Ídem