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Italia

Rainer Maria Rilke, 03 de diciembre de 2018

Preciado Arístides Vega Chapú:

Recibo con mucho agrado tu poemario Silueta de los días,1 primero por la dedicatoria, algo que ya es tradición en escritores de tu país cuando me envían las obras, y segundo, por el dibujo que haces que le agrega un valor extraordinario a esta bella edición. Con ello aplaudo que hayas dedicado un primer tiempo a "Los afectos", se nota aquí que tu espacio vital está bien dibujado por amigos y familiares que residen en una casa mayor de fe y esperanza. El primer texto de corte emotivo nos afianza la idea de la sencillez y vitalidad de lo que amas.

Constelada de sombras, mi madre permanece de pie ante el umbral de la puerta que no nos permitió abrir. A esa hora en que el cielo prende cirios en cada estrella, los búhos salen a deambular

Y las perezosas jicoteas se sumergen
Bajo el espesor de cualquier oscuridad.
Quise decirte adiós
Pero dudé si era esta la noche a la que viajaste

Dichosos los que forman parte de tu vida, esos con los que uno puede sentarse a la mesa. Aquí hay alegría por vivir y plenitud en hacer de la palabra una casa real. Algo que muestra cierta relación con la poética de Eliseo Diego, siempre en ese andar costumbrista se hace universal el tiempo mismo. Esa necesidad de hacer del poema un testimonio es algo interesante dentro de la propuesta coloquial. En ello creo que tienes el privilegio de adentrarte a una propuesta renovadora, visto desde la condición de los que reconoces ("El jugador de gallos", "Lily & Sergito", "Neruda" y otros tantos) que nos parece estar sumergidos en una conversación real, posible y necesaria. Esa poesía que en los años 80 tuvo un gran arraigo, en cuanto a utilizar la imagen como ente dialogante, expectante diría siempre yo, de los avatares del creador, vuelve aquí como un regalo de madurez. A tal punto que lo hermético del acto mismo se hace cómplice de la memoria que da fe, da testimonio. Traspasar esos umbrales es una gran sabiduría desde estas páginas escritas con la dureza de los años pero con la delicadeza de la mirada, esa que finge la noche para regalarnos otras siluetas, otros cuerpos. De eso estoy hablando, de los días.

Suyo,

Rainer Maria Rilke

1 Editorial Capiro, 2017.

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