En el seno de las actividades realizadas por el 17 de mayo, Día Mundial de Lucha contra la Homofobia, el texto Vivir sin Dios fue la novedad literaria presentada convenientemente el 14 en la sede nacional de la UNEAC y el 15, en el Pabellón Cuba, lugar habitual de reunión en la fecha señalada.
De la autoría del joven Michel (Nonardo) Perea Enríquez (La Habana, 1973), graduado del taller de formación literaria que organiza el Centro Onelio, premio Ada Elba Pérez, Vivir sin Dios recoge, en ochenta y cinco folios, la vida de personajes cada vez más vigentes en la cuentística nacional, antes marginados, con el sello particular de que su autor ejerció, por varios años, las dos últimas identidades: Nonardo fue transformista y travesti.
Este es el primer libro de Perea, que ahora llega a los lectores y lectoras en una fecha excelentemente escogida. Al decir del la editora del texto, Lourdes Cairo, que se encontraba en la celebración del Pabellón Cuba: “Lo que ha sucedido demuestra que cada libro tiene su propio camino”. Por su parte, Luis Vaillant, especialista de la mencionada casa editora expresó: “(...) hemos trabajado muchísimo para que el público tenga hoy Vivir sin Dios en las manos, no sin antes vencer un cúmulo de contratiempos. Es una paradoja que se haya agotado minutos antes de presentarse”.
En las dos ocasiones que se presentó Vivir sin Dios, se realizó la lectura de uno de su cuentos. En la UNEAC, Perea leyó “Colchón de Plumas”, un encuentro entre tres travestis y un negro —supuesto cliente—, quien les deparará más de una sorpresa y “BlackMamba”, las reflexiones de un chico, que se enorgullece de no ser puta, porque nunca cobró un peso a quienes la desearon, y cuya vida transcurre en el delicioso encierro, según ella, que le confiere una prisión cualquiera.