Reencuentro con Harold Gramatges
El viernes 21, a las cuatro de la tarde en la sala Villena de la UNEAC, se hizo la presentación del libro Yo vi la música, vida y obra de Harold Gramatges del autor Heriberto Feraudy Espino.

Publicado por la editorial Ciencias Sociales y ganador del Premio Biografía y Memorias 2008, este libro cuenta la historia del hombre que evoluciona separándose de su clase social matriz burguesa hasta obtener una nueva opinión social del mundo que entonces le rodeaba.
Esta obra, que según José Massip, es como un confesionario, es y no es una biografía, es y no es una entrevista, ni un testimonio, sino el resultado de un confidente que tuvo que convertirse en centro de confianza. Un libro que cuando se tiene es difícil de dejar.
¿Qué debe ser nuestro tiempo? ¿En qué tiempo vivimos? ¿Es este nuestro tiempo o debe ser otro? Fueron las preguntas que Harold se hizo constantemente y lo hicieron evolucionar y metamorfosearse para convertirse en un luchador social y más que eso, en una persona siempre en el cambio, siempre en elevarse a un ser superior. Por eso se integra a un grupo de intelectuales llamado Nuestro Tiempo, que lucha contra la tiranía de Machado, de allí los nombraban los “intelectuales que se quemaban los dedos”
La necesidad de la pureza lo hizo convertirse en músico, su canto a Santiago de Cuba, su tierra natal, lo llevó siempre: escondido, a flor de piel o a toda voz, en sus partituras. Esa educación santiaguera le sirvió para ser embajador de Cuba en Francia, después del triunfo de la Revolución y ser admirado en aquellos lugares de gente con un alto nivel, como por el pintor Pablo Picasso y Alicia Alonso.
Más que un músico, fue una excelente persona que ayudó a cuantas pudo. Heriberto Feraudy lamentó que no estuvieran todos allí. Dijo que pudiera hacer más de 7 presentaciones, muchas más, porque todas honran una memoria que no se debe olvidar. Y es cierto porque la tarja de bronce, del artista Mario Trenard, debela en la casa natal del músico es tan solo un pequeño respeto para este maestro de maestro: creador de la Orquesta Sinfónica Nacional, Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luís de Victoria por la obra de una vida, Héroe del Trabajo de la República de Cuba.
Al terminar se tocó para el público "La Guajira" y el primer movimiento de "Los Preludios" de Harold Gramatges. Melodías al piano de alto lirismo y pasión cubana, demostrando que su tono de voz, su sello imperturbable vive como un ente romántico ante los fuertes y poderosos retos de la vida.
