La revista de literatura y arte Unión, órgano de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, reinsertada nuevamente en el espacio cultural cubano después de algún tiempo de ausencia, ha puesto a disposición del público lector el número 68 correspondiente al año 2009. Con imágenes debidas en su mayoría al pintor remediano Agustín Calviño, la publicación porta el sello distintivo de este artista singularísimo e irrepetible de la plástica cubana. Describamos brevemente la composición del número.
Abre sus páginas, en la sección Ensayo, el titulado “Fragilidad y poder simbólico del sujeto contemporáneo. (¿Un guiño visual desde la ínsula?)”, del crítico de arte y ensayista Héctor Antón Castillo, donde su autor incursiona, a través de un riguroso análisis, en la propuesta visual de Marianela Orozco, cuyas piezas-esbozos, a juicio del estudioso, «sugieren con levedad poética el peso de conflictos que han ocupado a filósofos del pensamiento débil, el discurso hegemónico o la razón cínica».
El también crítico, pero en este caso del celuloide, Luciano Castillo, en la sección Cine, con su artículo “Filmar o no filmar. El neorrealismo mágico: notas al pie de la imagen”, aporta un trabajo clave: la vinculación de Gabriel García Márquez con el séptimo arte a través de diferentes vías: crítico, guionista, fugaces apariciones como actor, profesor, además de ofrecer una mirada crítica a aquellas obras del Gabo que han sido llevadas a la gran pantalla.
El dossier, como en el número anterior, está dedicado a la literatura sueca, en este caso a la narrativa – el número 67 dio cuenta de la poesía—y se incluyen ocho muestras de tres narradores y cinco narradoras que fueron seleccionadas y traducidas al español por el cubano, residente en ese país, René Vázquez Díaz. Como bien se expresa en el Editorial que abre este número, «tal vez sea la primera vez que salen a la luz en nuestro idioma». Cuentos y capítulos de novelas integran la presencia de estos autores, de cada uno de los cuales se ofrece, en apretada síntesis, datos esenciales para conocer su trayectoria literaria.
En “Gólgota, el viento”, el director artístico de la revista, y también reconocido poeta, Pedro de Oraá, en breve texto, nos acerca a las principales connotaciones artísticas del pintor. “Bandeira: renovador de la poesía brasileña”, es la propuesta de la editora Bertha Hernández López en la sección Traducciones, a partir de un texto introductorio de su autoría, donde apunta los valores de la poesía de Manuel Carneiro de Souza Bandeira (1886-1968), uno de los poetas más conocidos del gigante latinoamericano, del cual se presenta un conjunto de textos que son exponentes de la poética de este autor.
La sección Lecturas aporta, del crítico y ensayista Enrique Saínz, una nueva aproximación a Cintio Vitier en el texto titulado “Gran regocijo la aparición de un nuevo libro de poesía”, dedicado a Epifanías, conjunto de poemas aparecidos bajo el sello editorial de Letras Cubanas. Califica a las páginas que lo componen de «deslumbrantes» y, a la vez, repasa someramente la obra poética anterior de esta figura imprescindible de la cultura cubana. A este texto sigue otro de Luis Álvarez Álvarez que lleva por título el de la obra que comenta: Desde los blancos manicomios, la excepcional novela de Margarita Mateo Palmer, una de las de más reciente aparición en este género que mayor repercusión ha tenido entre los críticos cubanos, merecedora del Premio de la Crítica. Análisis el de Álvarez agudo, penetrante y orgánico, contribuye, sin dudas, a dar garantías de la extraordinaria calidad de esta obra.
En Narrativa figura un fragmento de la novela, anunciada como «en proceso de edición por Letras Cubanas», titulada Que te vuelva a encontrar, de Alberto Edel Morales, ya circulando en nuestras librerías y, por lo tanto, a disposición del público lector. En Poesía figuran dos muestras debidas a Katia Gutiérrez: “Esta mirada que ahora tengo…”, prosa poética, y “Marcas de agua”, ambas reflejo de una personal asunción de la lírica por parte de la autora, mientras que Mario Coyula entrega “Texto imperfecto para una lápida improbable”.
Entrevistas, se prestigia con la que Leyla Leyva, periodista cultural, ensayista y poeta, le hace al también poeta Roberto Manzano, una de las figuras más altas del actual panorama insular en ese género. Manzano reflexiona, ante preguntas inteligentes, acerca no solo de su poesía, sino de la poesía, y se abre a la luz como un teórico sagaz, informado, culto, que responde con autoridad desde un magisterio ganado a fuerza de un ejercicio poético de altísimos quilates. Es, sin dudas, uno de los textos más importantes de este número. “Mi respuesta a Arturo Arango”, de Alberto Abreu Arcia, en la sección Polémica, es la que brinda este ensayista y poeta al trabajo titulado “Una mala escritura de la Historia”, de Arturo Arango, publicado en La Gaceta de Cuba en el número correspondiente a enero-febrero de 2009, con motivo de la publicación del libro del primero titulado Los juegosde la Escritura o la (re) escritura de la Historia, que en 2006 obtuvo el premio Casa de las Américas. Con la exposición de sus puntos de vista, una vez conocidos los de Arango, el lector estará en disposición de evaluar y compartir o no, previa lectura del libro, los criterios vertidos por ambos.
En Entreactos, Atilio Jorge Caballero, novelista, dramaturgo, poeta, ensayista y traductor, apuesta por sacar a la luz su texto dramático “Honecker en la campiña”, donde solamente dos personajes, Tris y Trujamán, sostienen un intercambio dialógico donde se reflexiona sobre el verdadero camino que conduce a la verdad.
Con este número 68, Unión, como lo hizo con el número anterior, se recoloca en el ámbito cultural cubano, no como una revista más, sino como una publicación que surgida en 1962, y nacida bajo el emblema de «Defender a la Revolución es defender la Cultura», lo confirma con esta nueva entrega, muestra innegable del impetuoso desarrollo artístico de una isla, que en medio de avatares diversos se impone cotas altas para promover y enriquecer nuestros espacios de arte.