Mitología del extremo
«Comienza a ser delito la espiritualidad,
cuando sólo se afirma al servicio de uno mismo».
Jesús Lara Sotelo
El artista de la plástica, poeta y narrador, Jesús Lara Sotelo, es el autor del libro de aforismos Mitología del extremo, publicado por Ediciones Autor, prologado por el doctor Rufo Caballero, y presentado por el crítico y periodista, Jorge Rivas, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico de la Ciudad de La Habana.
El padre Félix Varela, Don José de la Luz y Caballero, José Martí, y Don Enrique José Varona, legaron una herencia intelectual y espiritual a la humanidad. Estudiosos de la vida y la obra de esos gigantes del pensamiento filosófico y pedagógico de todos los tiempos, han recogido —con proverbial paciencia— aforismos, definidos por la Real Academia de la Lengua Española como «sentencias breves y doctrinales», y publicados en forma de diccionarios, selección de textos o compilaciones.
Es natural que los aforismos, “hijos legítimos” de una gran capacidad de análisis y de síntesis, así como del intelecto y el espíritu del homo sapiens, sean patrimonio casi exclusivo de filósofos y pensadores.
No obstante, en el caso que nos ocupa, no se trata de un hombre que cultiva la “ciencia madre” sólo como amor a la sabiduría, sino de un artista que, motivado con la frase martiana: «[…] el espíritu es un fuego perenne que calienta, aviva, abraza [y] si no se siguen sus impulsos se es devorado por ellos», ha decidido ordenar, sistematizar y dar a la estampa una serie de aforismos generados por su inteligencia global y emocional y una sólida cultura.
Esos axiomas —cual volcán en erupción— han brotado de la mente y el alma de un pintor que trata de revelar sus concepciones filosóficas acerca del mundo, de la vida, del arte o del otro o no yo, al que percibe como una persona con virtudes, defectos, debilidades, contradicciones, necesidades, aspiraciones y frustraciones, pero, ante todo, merecedora de amor y respeto a su inviolable dignitatis humane.
Una somera valoración crítica de la producción de Lara Sotelo en la esfera cognitivo-afectiva, fundamentada en el método psicoanalítico ortodoxo, nos muestra a un artista que “desborda” los límites de sus pinturas, esculturas, grabados, versos y cuentos de ficción, para penetrar poco a poco —como llega cojeando la verdad de la mano del tiempo— en un mundo que no es nuevo para él, pues recoge dos décadas de paciente y sistemática meditación filosófico-antropológica.
En ese contexto, convergen inconscientemente el yo infanto-juvenil de un ser humano que apenas rebasa las cuatro décadas de vida y el yo adulto de un hombre maduro que sabe quién es, lo que quiere y hacia dónde va.
¿Será que estamos siendo testigos excepcionales del nacimiento de un pensador para quien nada humano, natural o divino le es ajeno, al igual que ocurrió en Atenas, Grecia, cuna de la civilización occidental, donde nació una nueva Kitri en el pie y en el alma de la bailarina principal Yanela Piñera, joven valor del Ballet Nacional de Cuba?
El dios Kronos y los lectores serán los encargados de decir la última palabra, mientras tanto yo me sumerjo en las aguas profundas de la Mitología del extremo, cuyo análisis crítico recomiendo a quienes aspiran a llegar al conocimiento íntimo de la complejísima condición humana.