Festival de narrativa en La noche de los libros
“Acabo de perder un amigo… cuya vida es ya una novela”, afirmó Rodolfo Alpízar, traductor en Cuba del recién fallecido escritor José Saramago, homenajeado en medio del Festival de narrativa que tuvo lugar en el Centro Cultural Fresa y Chocolate durante la ya tradicional Noche de los libros.
El grado de intimidad y entendimiento que le propició el autor de Ensayo sobre la ceguera fue tal que convergió en profunda amistad, según refirió el propio Alpízar; “es un maestro”, agregó.
Refirió además el asombro experimentado al recibir la primera novela de Saramago titulada Tierra de pecado: “me quedé espantado cuando leí su primera novela para editarla”, así como su minuciosidad por mantener cada detalle del texto original en las ediciones cubanas de sus obra. “Su preocupación era inmensa, siempre me decía: que no me cambien ni una coma, ni un signo”.
Las novelas Historia del cerco de Lisboa y Las intermitencias de la muerte, ambas de la autoría del literato, fueron puestas a la venta aunque en cantidades que no completaron las expectativas del público.
“Publica su primera novela a los 25 años. No publicaría más este género hasta 30 años después. Memorial del convento vino después de esa primera novela, es una obra maestra”, continuó Alpízar.
Remembranzas sobre el Premio Nobel abrazaron a todos los presentes en las confesiones de Alpízar y se recordó el interés personal por reproducir sus obras en nuestro país. El haberle donado todos los derechos de sus novelas a Cuba fue un acto altruista, nunca pidió ni un centavo.
Sobre la novela Caín, una de las más polémicas de su cosecha e inédita aún en Cuba, declaró: “Caín es una novela que ha escandalizado a medio mundo, no creo que Cuba esté preparada todavía para publicarla, es una novela inquietante”.
Sus ideales sociales (Saramago era militante de izquierda) las cuales le acarrearon dificultades, fueron citadas por Alpízar: “se buscó problemas con sus amigos por defender sus ideas”.
Validando el proverbio, “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”, no dejó de mencionar a Pilar del Río, la eterna esposa que siempre lo acompañó en sus lides: “no solo hay que homenajear a Saramago, sino también a su mujer, una gran mujer”, apuntó con toda seguridad Alpízar. “Espero que Cuba le brinde un homenaje grande a Saramago”, concluyó.
Presentación y lectura de títulos de varios autores
“Voy a hacer una presentación en chancleta, pretenciosa, pedante, de humor” declaraba en tono jocoso el escritor José Miguel Sánchez, “Yoss”, al iniciar el comentario del libro de cuentos Sex Machine, de Eduardo del Llano. “Este libro tiene un prólogo hecho por Laidi Fernández”.
Respecto al contenido semántico del cuaderno apuntó: “ En el libro se encuentra una serie de obsesiones (…) hay concepciones, aparte del humor, y una de estas es la trascendencia; se preocupa por la risa, entre chiste y chiste hace reflexiones, preocupaciones colaterales”.
Yoss se preguntó: “¿Cómo hablar de estos 25 cuentos? Algunos de estos aparecen en antologías, cuentos fantásticos”. Este libro genera carcajadas, por minutos es amargo, hace pensar; se agradece su lectura, sus cuentos densos, filosóficos. Es más de lo que se puede pedir a un lector, los deja pasmados con lo que se le pide de la realidad”.
Que te vuelva a encontrar, novela de Albert Fuentes, seudónimo literario de Alberto Edel Morales, fue presentada por la escritora Mylene Fernández Pintado. “Leí la novela cuando aún era un manuscrito. Es una historia de amor que se vuelve literatura, la inspira, la condiciona, la alimenta. Entretejido de verdad y ficción en la que el autor bebe la misma cerveza de su personaje –y lo besa-; luego imagina el diálogo”.
“Edel nos hace cómplice de la frialdad con la que crea sus personajes”, refirió Mylene. No obstante advierte la impostergable presencia del amor en la novela, “como en los cuentos de hadas, aquí hay un beso salvador”, señaló. Sobre el desarrollo narrativo comentó: “a ratos lírica, a ratos irreverente, llena de poesía, poemas del mismo autor (…) Edel nos arrastra al lirismo y luego con un punto y aparte nos regresa a la realidad”. Concluyó al reconocer la especie de ojo visor que se manifiesta al final, comparado como una cámara que registra lo más mínimo; “las últimas páginas son un enclave de reflexión”, según sus propias palabras.
El número 9 de la revista El cuentero, publicación trimestral del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y dedicado esta vez al guión cinematográfico, fue presentado por Amel Echevarria.
Concluyó el encuentro con la lectura de varios textos que realizaron los autores antes mencionados a los cuales se sumó el narrador villaclareño Rafael de Águila.
