Con el fabular de Diana Fernández Fernández
Confieso que no me hace gracia eso de “literatura femenina”, no por las mujeres (Dios me ampare) que escriben, sino por la etiqueta; padezco de una especie de daltonismo que me hace atender a la calidad de los pergeños de un escritor antes que a su género. Es que, como dice Amir Valle (véase el prólogo a Compañía urbana en la noche, de Diana Fernández), “la narrativa cubana escrita por mujeres (…) presenta los mismos quilates de calidad, las mismas búsquedas, iguales transformaciones en los planos estético y ético, similares riesgos…” Así que antes de literatura “femenina” —o siquiera “escrita por mujeres” (y esto es más potable, por lo de ser cortés) —, prefiero hablar de literatura, y por lo mismo, de esa misma Diana Fernández, que escribe bien.
“Mutantes”
