En Aire de Luz con Zurelys López y Karel Bofill
Decía José Lezama Lima, refiriéndose a los jóvenes poetas, que hay que descubrirlos y encubrirlos para cuidarlos del daño y de la maldición, para que se desenvuelvan sin riesgo innecesario en la pradera y en el río; pues si se les descubre y no se les encubre, se desasosiegan. Consideraba también que la cercanía de un poeta con sus lectores —ofreciéndole hechos y elementos como asideros— proyecta luz sobre su obra.1
Éstos han sido, entre otros, los pilares que han sostenido la permanencia de Aire de Luz, el espacio de promoción de las nuevas hornadas de poetas, que realiza todos los primeros jueves de cada mes, a las cuatro de la tarde, Basilia Papastamatíu; antes desde el Palacio del Segundo Cabo, ahora desde la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, en el centro histórico de La Habana. En esta ocasión sus invitados fueron Zurelys López Amaya 2 y Karel Bofill 3.
La escritura de Zurelys, según la definió Basilia, conjuga singularmente la expresión de estados de ánimo, la manifestación de una percepción siempre emotiva, siempre sensible, con la intención de comunicar al lector su visión particular, generalmente cuestionadora de la realidad de su entorno.
"Es mi calle el silencio de toda una ciudad/ pienso en tu noche lejos de este olor a neblina/ a sudor esmaltado en mi piel/ no significa nada estar perdido/ caminar otra vez con la mirada en busca de un por qué metafísico que nos desplome/ escojo pensar en tus piernas cortando mi aire/ tomas el grito de mi vientre en tu garganta/ pienso entonces en emigrar a otra dimensión/ en no salir de esta isla/ mientras me besas los ojos"… 4
Encontramos en sus textos, continúa Basilia, sobre todo tristeza, inconformidad, la expresión de lo que se desea más de lo que se espera.
Y todo esto a partir de una muy evidente preocupación por el ser humano, por su lugar y su destino en la sociedad y en el mundo. Pero no lo hace con un lenguaje duro, dramático, sino permanentemente metafórico aunque nunca críptico, que establece armónicas y sugerentes asociaciones entre la sociedad humana y el mundo natural en que está inmersa.
"Ayer fuimos amantes apacibles/ tiernos amantes apacibles/ como ninguno en esta época/ vuelvo de entre las esquirlas de mi cuerpo/ del mar y su ventisca/ que insiste en atrapar mi vuelo hacia la noche/ pude fabricarle al niño un barco de papel/ que se desmorona con la lluvia/ pero insisto y el barco de papel no se hunde/ la arena soporta todo el tiempo mi espera"… 4
En los versos de Karel Bofill, al decir de Basilia, se encuentran algunas de las cualidades que más se aprecian en la escritura poética: la capacidad de comunicar sin recurrir a la simpleza expresiva, la utilización del lenguaje más actual sin banalizaciones, una conceptualización eficaz, sin pretensión de sabiduría, y con una encomiable voluntad de emplear un lenguaje preciso, no gratuito ni decorativo ni efectista, en el que nada esté de más, donde nada sobra, y las palabras son las precisas.
"Como las viejas matrioskas de mis abuelos/ se va forjando el hombre/ desde el interior al exterior/ del golpe total que somos/ […] que se hincha con la humedad del trópico/ y nos cierra totalmente/ como las viejas matrioskas de mis abuelos/ como las viejas heridas del hombre". 5
La poesía de Karel busca —prosigue Basilia— lo que toda buena literatura se propone o debería proponerse: transformar o renovar el lenguaje y la realidad, mediante una visión profunda de los seres y las cosas; si es necesario, además, no desdeña asumir una actitud crítica en su percepción del mundo.
"El hombre que limpia la playa/ en las mañanas/ tiene asido por las patas traseras/ el cadáver de un perro/ el hombre que limpia la playa/ ha abierto un agujero en la arena pestilente/ y frente a él/ con la mayor naturalidad/ tiene asido por las patas traseras/ el cadáver de un perro/ el hombre que limpia la playa/ no sabe que lo observo/ durante el único instante en que mis ojos/ son capaces de soportar el triste cuadro/ en las mañanas uno es feliz/ a veces"… 5
Notas:
1 En Asedio a Lezama Lima y otras entrevistas, de Ciro Bianchi Ross (Editorial Letras Cubanas, 2009)
2 Zurelys López Amaya es poeta y narradora. Nació en San Antonio de los Baños, La Habana, en 1967. Tiene publicados los poemarios Pactos con la sombra (Ediciones Unicornio) y Rebaños (Ediciones Extramuros). Ha recibido menciones en los concursos Félix Pita Rodríguez y Fundación de la Ciudad de Cienfuegos, Fernandina de Jagua.
3 Karel Bofill es también, además de poeta, narrador. Ingeniero en Informática. Graduado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2008. Obtuvo mención en el concurso José Jacinto Milanés (2007) y primera mención en el premio David (2008), ambas en poesía y el premio Alcorta 2009, en el mismo género. Tiene en proceso editorial el libro “Matrioskas” (premio David de Poesía 2009). Ediciones Matanzas le publicó en el 2009 Escala en Naxos, texto con el que recibió mención en los concursos nacionales Alcorta (2007) y Reina Del Mar Editores (2008). Es miembro de la Asociación Hermanos Saíz. Realiza actualmente la versión digital de la revista Matanzas.
4 Los fragmentos que aquí aparecen publicados corresponden a su poemario Pacto con la sombra.
5 Fragmentos del poemario inédito "Matrioskas".
