Poesía de... Juana García Abás

Certidumbre o duda, fugacidad o resistencia, figuraciones o presencias, develan el «estadio del espejo» en que Circunloquio,[1] poemario que obtuviera el Premio Nicolás Guillén 2006, pareciera reconocerse a sí mismo.
Ofrecemos algunos de sus textos, donde el sujeto lírico no es más que aceptación de misterios.
Osmán Avilés
El narval huye de la figuración
en la grima del polvo.
La lengua pervierte las palabras,
y la figuración huye del narval.
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De lo ubicuo del eje cartesiano
¿Por qué partir del cero si la nada no existe?
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Habanera
a Servando Cabrera Moreno
Nichos salitrales, armillas y cofres del Líbano
me acunaron entre paveses.
Luego, palomera por terrados rojos,
crecí tras puertas embreadas —¿o eran rejas?
En la raíz de una palma calcinada,
cierta tumba ritual precolombina
me infiltró su conjuro y parí al ángel
que descifra mis hojas de lentisco —¿o de almácigo?
Mordí
acaricié una piedra lamida en las Termópilas,
pisé cruces retorcidos de poblados turcos,
se adensó mi aliento por retiros boreales
y en ciertas Hespérides
me tienta mi otra patria —¿o es la misma?
Pero el trébol de andurriales que abraza este puerto,
me adormece en las mieles de oscuros laberintos
donde el caos y
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Ab ovo
a Samuel Feijóo
El horror de saber lo que será,
oculta lo que es en lo que fue,
y, lo que habrá de ser, en lo que ha sido
la clave de la esfinge descabalando arcas
con su diez pitagórico encabalado en cuatro.
***
Ars poética
¿Cómo descubrirte si estás en todas partes,
idéntica y diversa?
Culto de servidumbre
—si el desvío que te vela no me acoge:
viérteme en tu reflejo.
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Circunloquio
Omnia ab uno, ergo omnia ad uno.
J. G. A.
Empty Words.
JOHN CAGE
El cuerpo de un ejemplar magnífico
palpita repartido en cuencos rotos,
supurando absoluto desde exilios discretos.
(Esta pizca de sal para el café de monte,
enlaza pulsares, y las cábalas bufan
la respiración de la graveza
—¿nadie pudo escoger el batimiento
que de lo uno surge y a lo uno retorna,
sin salvador que deba ser salvado
por este absoluto con intervalos de finitud?)
Vuelta de noria: la luz quedó atrás, pánfila
—todo empieza y termina en todas partes—;
la energía oscura invierte su coágulo invisible
y dispone el concierto del cometa y del cuark.
(Quizá no haya suceso
ni difieran los cuantos de los cuásares.)
Una elástica cinta de Moebius
divide su avatar mientras se multiplica
y este encauce del ordenado caos
—todo desde el uno, luego todo al uno—,
fuera o no fuese un dios: bien podría serlo.
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