La Matanzas que yo conocí
Con ese atractivo título, Ediciones Matanzas nos obsequia un libro fruto de las memorias de un matancero a carta cabal: el nonagenario Luís Bahamonde Miguez, abogado, coleccionista y sempiterno enamorado de la ciudad que lo viera nacer.
La presentación aconteció en el patio del Centro Provincial del Libro, en Dos de Mayo entre Contreras y Milanés.
Allí fue inaugurado un espacio para la promoción cultural, con el nombre de Peña Pobre, obra emblemática de Cintio Vitier, quien con su padre, Medardo, residiera antaño en la casa contigua, según prologara Alfredo Zaldívar, director de dicha editorial.
Ante un nutrido público de escritores, historiadores, periodistas, familiares y amigos del autor, la editora Maylan Álvarez resaltó que es Luís Bahamonde el cómplice, aparentemente silencioso de la memoria y del tiempo, de la ciudad donde nació y vive, de la tierra de sus antepasados.
«Se trata de un texto de dos protagonistas, de San Carlos y San Severino de Matanzas en los años 30 y 40 del siglo XX, pletórica de comercios, música, chinos cocineros y vendedores, eventos de sociedad, deportistas y mil costumbres que hacían la vida más lenta».
Luego de agradecer el público reconocimiento, Bahamonde señaló que su gran objetivo es fomentar el respeto hacia los valores artísticos, culturales y tradicionales de «La Matanzas que yo conocí».
La edición fue posible además con el aporte de Johan E. Trujillo, en el perfil de la colección; Karen Bofia Bahamonde, a cargo del diseño e infografía, y la corrección de Norge Céspedes.
Tomado de Girón
