Serafina Núñez. Sonetos escogidos
«En los sonetos serafinianos encontramos
un modo blando, frágil leve y dúctil».
Salvador Bueno
El crítico y ensayista Osmán Avilés es el compilador y prologuista de la obra Serafina Núñez. Sonetos escogidos, publicada por la Editorial Oriente (Santiago de Cuba, 2009), y presentada por el doctor Virgilio López Lemus en el Centro Histórico de la Ciudad de La Habana.
Los sonetos recogidos en ese texto y seleccionados por el también editor del Portal de CubaLiteraria con amor y respeto ternísimos a la memoria de Serafina Núñez (1913-2006), constituyen un sentido homenaje al cuarto aniversario del lamentable deceso de una de las grandes voces líricas de nuestra geografía insular.
El licenciado Osmán Avilés explica -a vuelo rasante- las motivaciones cognitivo-afectivas que le aguijonearan la mente y el alma para compilar, con fino olfato investigativo, los sonetos publicados por ella, tanto en Cuba como en el exterior.
Ulteriormente, realiza una bien documentada disección crítica, que no sólo abarcó la forma de pensar, sentir y estructurar la poesía “escapada” del alma de una mujer excepcional, sino también exploró -con sagacidad psicológica digna de elogio- los insondables vericuetos de su mundo interior; fructífera incursión que -entre otras cosas- le facilitó descubrir la exquisita sensibilidad poética, así como el conjunto de valores éticos, estéticos y humanos, ocultos en el componente espiritual del inconsciente freudiano de
Los hallazgos de ese pormenorizado estudio crítico-literario realizado por Avilés muestran la producción intelectual y espiritual de la destacada poetisa, a quien trató personalmente y entrevistó en los últimos años de su larga existencia terrenal, para beber de esa fuente inagotable de agua pura y cristalina que corría -cual río subterráneo- por su blanca alma.
Como resultado de dicha pesquisa, pudo conocer que su primer libro (Mar Cautiva, 1937), publicado gracias al generoso aporte económico de Don Juan Ramón Jiménez, quien tuvo la deferencia de incluir algunos de los poemas de Serafina en su antología
La pioesis de ambas autoras se caracteriza -en lo fundamental- por el intimismo; en el caso de Nuñez alcanza con Mirta Aguirre, una poesía de carácter social, aunque sin abandonar del todo el tono intimista que identifica a sus ilustres contemporáneas.
En las casi cien páginas de ese pequeño gran libro -como diría el poeta y ensayista Cintio Vitier- aparecen 69 sonetos, signados por las más disímiles estructuras, ya que en ellos encontramos versos libres y semi-libres, así como la huella indeleble del modernismo, con una marcada inclinación al uso de la metáfora, la tropología y la poesía neo-romántica, a las cuales les dio “entrada libre” en su fecundo quehacer poético, que interrumpió abruptamente durante casi cinco décadas por motivos personales, según sus propias declaraciones.
El léxico utilizado en la elaboración de sus sonetos es de índole exótica (nieve, ruiseñor), proveniente del modernismo, en el que se percibe -con meridiana claridad- la influencia de Julián del Casal, y se sustenta -según los griegos- en cuatro elementos vitales: aire, agua, tierra y fuego, así como en la utilización de recursos florales y arbóreos; tantos unos como otros devienen leit motiv en su obra poética, sin olvidar -nada más lejos de la realidad ni de la verdadera intención de la poetisa- la convergencia natural con la métrica española clásica.
La autora de Mar Cautiva estableció una estrecha relación profesional y amistosa con el autor de Platero y yo y con doña Gabriela Mistral, Premios Nobel de Literatura, así como con otros relevantes intelectuales cubanos y extranjeros. Colaboró con la revista Orígenes, pero no se integró a ese mítico grupo, que cubriera toda una época dorada en el campo de la cultura cubana, a pesar de ser invitada a incorporarse a él por su principal artífice, el poeta y novelista José Lezama Lima (1910-1976).
Serafina Núñez dio a la estampa, además, los siguientes títulos: Vigilia y Secreto (1942), Los reinos sucesivos (1992), para congratular a la autora en sus casi ocho décadas de vida, así como las antologías Vitral del tiempo (1994), En las serenas márgenes (1999), edición financiada por
Se recomienda la lectura serena y profunda de Serafina Núñez. Sonetos escogidos, a los amantes de ese género literario, porque estamos seguros de que acariciará el intelecto y el espíritu de quien se adentre en el intríngulis poético y en el rico mundo subjetivo de Serafina Núñez.
