El espíritu de la danza en un libro
Esta vez no hizo falta entradas, la función era gratis; el público permaneció de pie todo el tiempo, pues solo unos pocos alcanzaron asientos en la salita del museo Nacional de la Danza. La presentación fue un deleite que concluyó con prolongados aplausos; quizás alguien se sintió tentado a exclamar “¡Bravo!”, pero se contuvo. Sin embargo, cuando el artista terminó de agradecer a los presentes que continuaban vitoreándolo, no se cerró ninguna cortina. José Luis Rodríguez Betancourt permaneció allí, autografiando a quienes deseaban el libro que acababa de presentar: El mundo baila en La Habana.
