Una celebración entre libros
La Biblioteca Máximo Gómez celebró el 73 aniversario de su fundación y el 174 del aniversario del natalicio del general Gómez con conferencias, actividades culturales, presentación y venta de libros, así como la premiación de la cuarta edición del Concurso Infantil “Conociendo a Máximo Gómez”.
Momento muy especial fue la inauguración de la exposición bibliográfica con libros fundacionales, y la muestra de los dibujos realizados por niños, en los que la figura del Héroe de Palo Seco es vista a través de la frescura de estos jóvenes creadores.
Los alumnos de la Escuela Nacional de Ballet del cuarto nivel elemental, dirigidos por la profesora Indira Castro, homenajearon al Generalísimo con una presentación pletórica de cubanía, elegancia y calidad.
La master Yoana Hernández Suárez, especialista del Instituto de Historia, ofreció la conferencia: “Máximo Gómez y la iglesia católica definiendo una nación”. La licenciada puso interés en destacar la vida del prócer y su lucha contra la intervención americana, después de la imposición de la república neocolonial.
Posteriormente, Dulce María Sotolongo intercambió con niños y adultos sobre el libro de cuentos La ceiba y la palma, donde, a partir de la identificación entre los árboles y los mambises, los jóvenes pueden conocer nuestra historia patria; un pionero resaltó su percepción de José Martí reflejado en un pino. Se leyó el relato “Lo que me contó un espino”, donde este árbol seco y espinoso, después de una lucha con la palma, la caoba y otros árboles, demuestra ser el único testigo de la Batalla de Palo Seco.
Esta actividad se realizó en el espacio de la Asociación de Bibliotecarios de Cuba en el Aula Máximo Gómez, presidida por Irai Urquhart. Estaban presentes destacadas personalidades, como la doctora Daysi Rivero Alvisa, presidenta de la Asociación Amigos del país; la doctora Martha Terry, profesora de bibliotecología de la Facultad de Comunicaciones; Armando Martínez, presidente-fundador de la cátedra patriótica Máximo Gómez; Idalia González, especialista de promoción, y Yolanda Vidal, profesora de Instituto de Literatura y lingüística.
Máximo Gómez fue un hombre que, a pesar de su instrucción precaria, siempre amó la lectura. Esta celebración en la biblioteca que lleva su nombre, honró su memoria y sirvió para educar a las nuevas generaciones con su ejemplo.
