Silvio: aprendiz de brujo, hechicero del espíritu
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Un singular atributo tuvo el pasado espacio literario Sábado del Libro cuando, junto a trovadores que interpretaron en la Calle de Madera de la Plaza de Armas canciones del autor de "Cita con Ángeles", se presentó el título Silvio, aprendiz de brujo, del mexicano Eduardo Valtierra.
“Silvio no es un producto comercial, es un fenómeno de muchos sentidos, de muchos rostros”, comentó el autor, quien compiló inicialmente más de 120 entrevistas para, después de una ardua selección, conformar con otras enigmáticas revelaciones, propias y de los amigos, esta enjundiosa entrega que con el sello La Memoria, del Centro Pablo, ve por primera vez la luz.
Junto a la prologuista Martha Durán, y feliz con la materialización del viejo empeño que significa la obra, realizó su presentación Valtierra, haciendo uso de sus dotes histriónicas al imitar tono y voz del cantautor cubano, a la vez que leyó significativos parlamentos tomados del texto en cuestión.
Con un cuestionario que interroga a importantes personalidades, fundamentalmente de la cultura —aunque incluye también a políticos, como Andrés Manuel López Obrador—, sobre las características más prominentes del artista, la vigencia de sus mensajes, la repercusión de su obra, o con la invitación a contar anécdotas para completar su imagen, se inicia y engrosa el ejemplar, que también agrupa importantes entrevistas desde cuyos cuerpos aflora la voz del poeta.
Genial, talentoso, militante de la vida, adolescente eterno, dador, brillante, mágico y excepcional, son solo unos pocos de los calificativos con que fue matizado el autor de “El necio”, por los más de treinta entrevistados cuyas impresiones constan en Silvio aprendiz…
Es como un duende travieso, lo definiría como un ser humano muy sensible, muy en su tiempo, incluso delante de su tiempo, para su desgracia y para nuestra fortuna, con una carrera mental muy fuerte, que es lo que constituye su trova y su propuesta filosófica, porque pienso que Silvio es un filósofo y plasma su filosofía en las canciones. Es un gran creativo pero también es indescriptible, indefinible, etéreo. Hay una parte mágica en Silvio al entablar una amistad y vínculos con él, siempre se establece un halo mágico que hasta da miedo romper. Como que lo envuelve una magia muy particular.
Así emite sus impresiones una de las indagadas, la actriz mexicana Maru Enríquez, sobre el ser humano que habita en este principiante y a la vez experto hechicero del espíritu.
Sin ser una biografía, y mucho menos un catálogo, Silvio, aprendiz… es contentivo de la palabra espontánea del genial creador y de la voz de muchos de sus más cercanos conocidos; es canción y es poesía. Por esa razón, a la sabatina velada se sumaron, alternando las intervenciones de sus presentadores, las voces de los trovadores que interpretaron antológicos temas como “Canto arena”, “Historia de las sillas”, “Óleo de una mujer con sombrero” y “Testamento”.