Gerardo Alfonso y sus sueños poéticos
Gerardo Alfonso mostró una faceta poco conocida de su creatividad cuando Marilyn Bobes, poeta, narradora, crítica literaria y conductora de la tertulia Jueves de poesía, en la Casa Cultural del ALBA, lo invitó en calidad de poeta.
Verdadero asombro causaron los poemas de Gerardo, cargados de humor, criollismo, reflexión y, por supuesto, música. Afirmó el bardo que dedica más tiempo a la canción que a la lírica porque, en primer lugar, es trovador. Agradeció a Marilyn la invitación, y agregó que conocía a la anfitriona de la tertulia desde la época en que fuera el paradigma poético de toda una generación.
En una pausa de la lectura, el cantor de las “sábanas blancas” subrayó: "Partí directamente al verso, a la palabra, a la hoja en blanco; quisiera llenarlos con sonetos, con décimas, cuartetas, con todo lo que tenga la poesía".
Leyó muchos textos, entre ellos, “Los aullidos de la luna”, “La noche es una perra recién parida”, “Lavaba borracha”, “La noche cae”, “El sol cayó sobre un charco”, todos de “La noche cae”: cuaderno aún inédito y "libro impertinentemente nocturno”, según sus propias palabras. De otro volumen —también inédito— titulado “El sudor”, regaló a los presentes los poemas “Este barrio”, “Los clavos no piensan”, “Jardines óseos”, “Astrónomo”, y el poema filosófico “Abismo”, que impactó al público por su carga dramática. Marilyn propuso a Gerardo la publicación de los mismos.
Ante la pregunta obligada sobre la famosa canción inspirada en la legendaria figura del Che, Gerardo refirió:
El Che me caló muy hondo, desde pequeño… Empecé a llorar cuando mi mamá me ponía la pañoleta y daban la noticia de su muerte. La utilidad excesiva de los atavíos con la imagen del Che no me convencía, las canciones que con motivos patrióticos dedicaban a su figura, tampoco; hasta que me pidieron hacer una canción sobre él. Empecé a acopiar todos mis sentimientos, leí libros, artículos y todo lo que tenía que ver con el Che, y me dije: no voy a utilizar ningún símbolo ya usado, no voy a mencionar su nombre; voy hacer una canción colectiva. Así salió "Son los sueños todavía".
