En Sábado del Libro, premiados por Santa Clara
Cuatro títulos bien distintos, tanto por sus géneros como por sus referentes, engalanaron la Plaza de Armas el pasado sábado en el espacio literario que se le dedica ese día al libro; sin embargo, a La ciencia avanza pero yo no, de Aramís Castañeda Pérez de Alejo; Poemas nocturnos para L, de Pedro Llanes; Olivia la pamplinosa, de Néster Núñez Gómez, y Ballagas en sombra, de Luis Machado Ordetx, de cuento, poesía, novela y ensayo, respectivamente, los une un punto en común: son los galardonados en la más reciente edición, la de 2009, del Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara.
A la editorial Capiro debemos la entrega de estos textos a los que, además del jurado que los seleccionó como ganadores, también les reconocieron no pocas virtudes sus respectivos presentadores.
El manojo de siete cuentos, algunos con títulos similares a los de antológicas canciones, que conforman La ciencia… ofrece, al decir de Noel Castillo —cuyas impresiones conocimos en la voz de la presentadora del texto, la escritora Ileana Pérez—, "la potencialidad de la voz irónica que urde las historias por su vocación consensual para con el lector, la cual da cabida a nuestra supuesta perspicacia".
"La ciencia avanza pero yo no" —cuento que le da nombre a la colección— fue el elegido por su autor para, a partir de su lectura —capaz de suscitar en el auditorio, además de la risa, el reencuentro propio con personajes perfectamente elaborados—, demostrar cómo consigue "un raro compendio desasido del cliché, divorciado de los efectos cíclicos de los booms temáticos, sostenido por un lenguaje que niega el patetismo o el desparpajo y es, por ello, un verdadero recurso del extrañamiento".
Una inmensa lección (de poesía) fue el título con el que prologó Víctor Fowler el cuaderno Poemas nocturnos para L. En el proemio desteje la urdimbre que son texto y poeta, para ofrecer, en un exquisito razonamiento, la visión de la obra de Llanes, alguien que le resulta harto conocido. "Necesita ser leída de modo obligatorio dos veces", expresó en la presentación el propio Folwer, quien le advierte a la nueva entrega poética un tono más crepuscular, con respecto a su primer poemario, Diario del ángel, remontado a los 80. Está rodeada —comentó refiriéndose a Poemas…— de presencias fantasmales, llena de textos muy serenos y notas de melancolía y de distanciamiento que bien vale la pena visitar.
Olivia la pamplinosa es la novela de la ternura infantil desde donde Néster Núñez —padre no solo del texto, sino de la pequeña que lo protagoniza— describe el universo colorido e ingenuo de la infancia, cuyas situaciones nacidas de la vivencias hogareñas reales, pintadas ahora en esta narración en primera persona, dejarán sorprendidos a niños y padres por lo divertido y bien matizado de las recurrencias y por los recovecos imaginativos que tan bien insinuados quedaron en la lectura de varios fragmentos que realizara entonces el autor.
Irán Cabrera, director de Editorial Capiro, fue el presentador de Ballagas en sombra, texto investigativo que, a partir de un sinnúmero de materiales inéditos sobre el insigne poeta cubano hallados en el archivo del declamador Severo Bernal Ruiz, nos presenta al autor de Para dormir a un negrito con nuevas perspectivas menos prejuiciadas, más humanizadas.
"Nadie duda —comienza el texto— que sobre Emilio Ballagas Cubeñas se cierne un inconfundible misterio. (…) A pesar de todo lo que se ha interpretado hasta el momento, existen zonas inexploradas que pudieran ofrecer respuestas precisas o generar más inquietudes a gran parte de esos sinsabores, alegrías, querencias, espirituales y materiales, o incluso, sexuales".
Para explorar algunas de esas coordenadas, se distiende la eficaz investigación.