Piñera: fuga de personajes
«Un común denominador aflora en la novelística de Virgilio: la fuga de sus personajes», afirmó el editor y ensayista Modesto Milanés, invitado para dialogar sobre la novelística de Piñera, junto al poeta y narrador Yunier Riquenes, en Toma del cuento, espacio conducido por el narrador Alberto Guerra Naranjo en el Centro Cultural Habana los primeros sábados de cada mes.
Modesto es estudioso de la obra de Piñera. Ha obtenido varios lauros: como el Premio de ensayo de La Gaceta de Cuba, órgano de la UNEAC, y el Premio Pinos Nuevos, por su libro Escala Crítica, entre otros.
El ensayista fundamenta su argumentación en el análisis de los cuentos de Virgilio y la primera novela del mismo, La carne de René, Editorial Siglo XX, Buenos Aires. Según Modesto, «el efecto perturbador de estas narraciones es amplificado en la obra, que sacude la carnalidad, la sexualidad y las experiencias extremas», provista de un lenguaje que él denomina «cháchara casera» o vox populi, y que suaviza el intenso drama. «La idea de resolución, la fuga del compromiso familiar y social es potenciada en ella», alega Modesto.
La última novela del escritor cubano debió llamarse La conspiración, pero apareció publicada con el título Presiones y diamantes por Ediciones Unión, y según atestigua Modesto, «es una de las novelas más raras y la más inverosímil que haya escrito Virgilio». Intentó el literato ser aceptado en ese momento: «hay un esfuerzo de Virgilio por tratar de ser él; con su visión muy particular, daba la impresión de que se sentía subvalorado y apostó por salvarse con la literatura».
