En una sala a oscuras: Jueves de Poesía
El 9 de diciembre la Casa del ALBA cumplió su primer año de creada. Representante de la ideas de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América, esta arquitectura ecléctica que se alza en calle Línea, en el Vedado, acogió el espacio Jueves de Poesía, conducido por Marilyn Bobes.
En un día invernal, que no amilanó al público, asistió la invitada Aitana Alberti, hija del conocido poeta español Rafael Alberti.
«Aitana —dijo Marilyn— es la representación de esa España que tanto tenemos en nuestra cultura. Es la representación viva de Hispanoamérica».
Nacida en Buenos Aires, Argentina, después del destierro de sus padres tras la derrota de la República en la Guerra Civil española; radica en La Habana desde 1984.
La poeta, vinculada desde su infancia a la Generación del 27, ha sido traductora de Hemingway, promotora, editora y divulgadora de la obra póstuma de su padre.
Antes de comenzar la lectura de sus poemas, escogidos para esta ocasión, el teatro se llenó de sombras, y en la pantalla, con la ayuda de un proyector, quedaron expuestas fotos de la infancia de la escritora y su vida familiar. La atmósfera estaba creada.
“Levemente amoroso” fue el primer poema que se escuchó. Tenía entonces 12 o 13 años cuando lo escribió y ya se advertía una madurez precoz; en la actualidad aún se sorprende de su contenido. “En los profundos valles de las tierra”, “Ahora”, “Crónica familiar” e “Infancia”, fueron algunas de las composiciones poéticas leídas y que sirvieron para otra sesión de fotos donde la añoranza del hogar se hizo recurrente. “En la red”, “Himno”, “Berlín 2007”, “9 de agosto” y “Marina frente al Houston”, integraron el bloque de poemas que cerraron la lectura.
La Alberti se reconoce tímida ante la poesía, por este motivo ha leído muy poco en público. También confesó no haber publicado ni uno solo de sus textos en vida de sus padres. Tampoco se los enseñó, y trató de evitar la influencia. Se volvió hermética, pues en su adolescencia descubrió la grandeza poética de su padre.
Con una voz propia, Aitana Alberti nos dejó complacidos. El recital fue tan nostálgico como ese día invernal y como la letra de la canción que acompañó a una de las proyecciones: … Cuánto queda sin mí de ti… de ti, qué sería de ti sin mí…