El mayor tesoro en La Rosa Blanca
La edición de un libro siempre abre nuevas sendas al placer de la lectura y va dejando sus huellas en el proceso de identidad y sentido de pertenencia en la cultura de un pueblo.
El Centro Hermanos Loynaz, en su espacio habitual de la Peña Literaria Infantil La Rosa Blanca conducido por el escritor Lorenzo Suárez Crespo, ofreció a los pequeños lectores de la Escuela Primaria Rafael María de Mendive, algunos maestros y otros invitados, la oportunidad de adquirir un pequeño, bello e interesante libro del escritor pinareño Eduardo Martínez Malo, titulado El mayor tesoro. 
La actividad contó con el apoyo artístico musical del cantautor Noel Gorgoy y los paréntesis del encuentro estuvieron animados por canciones, juegos y adivinanzas en un equilibrado nivel de interacción entre niños y artistas. Fue dedicada en esta ocasión a los aniversarios de natalicio de dos grandes figuras de la literatura cubana: Dulce María Loynaz y Dora Alonso, enmarcada dentro de la Jornada por el Día del Educador, que concluye el próximo 22.
Lorenzo presentó y leyó poesías de Bestiarium y La flauta de chocolate, libros de las respectivas escritoras. Otros plegables y cuadernos con obras variadas fueron obsequiados a los presentes. El momento más emotivo de la cita martiana fue la presentación de El Mayor Tesoro, reciente producción de Ediciones Loynaz. Marcia Jiménez abordó el libro en una cuartilla de elegante prosa mientras que Lorenzo lo hacía en diez décimas a la usanza del canto de un juglar, ambos para celebrar el nacimiento de esta nueva obra para niños y adolescentes en una provincia enriquecida por el género y sus creadores.
Eduardo Martínez Malo, el autor, dialogó con los presentes acerca de su libro. La voz de un pionero en la interpretación de una canción selló el encuentro y dejó en todos la gracia y el placer de sentir, palpar y recibir la fragancia de una rosa blanca con los pétalos dorados de la letra impresa, como el mejor regalo para los que saben querer, para esas maravillas del género humano que el Apóstol caracterizó como la esperanza del mundo.
