Ecos de Luis Cernuda en La Habana
Luego de conocer el crudo invierno inglés, para Luis Cernuda el arribo a Cuba el 24 de noviembre de 1951 debió significar algo así como trasponer las puertas del Paraíso, porque aunque también aquí estábamos en invierno, ya sabemos cuán agradable suele ser la temperatura por estas fechas.
