Apariencias |
  en  
Hoy es lunes, 25 de noviembre de 2019; 11:49 AM | Actualizado: 25 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Dos escritores ante la Quinta perdida (IV)

Roberto Méndez Martínez, 31 de diciembre de 2010

María Zambrano está ante la sorprendente reedificación de «San José». El sitio donde un estilo ha encarnado en la historia, porque sus habitantes asumieron lo esencial cubano.

De ahí el goce y la alegría de descubrir lugares donde el pasado de Cuba se ha remansado, gozoso de que se le guarde. Tal ciertas casas que todavía conserva la Isla; entre ellas me aparece como la cifra de la Cuba verdadera, real, la Quinta de «San José», enclavada en el reparto de Pogolotti.

No es obra del azar; unas manos que saben y sienten la han ido llevando hacia su perfección. Y al verla se dice: «Así debió de ser exactamente, ella y la vida en Cuba». La imagen coincide con la nostalgia que la precediera; es la realización de lo que se esperaba por quienes llegaron a la Isla habiéndola soñado.

La escritora comienza entonces una descripción de la residencia, hecha con ojos tan admirados, que más que un sitio real y palpable parece el escenario de una leyenda:

Aparece una avenida y al final, la casa de rosadas columnas entre los laureles que le sirven de fondo; no se está cierto de que la casa esté de verdad allí y hay que avanzar y ver que se abre otra puerta, pasado el pórtico de columnas y por ella seguir hasta el patio azul, donde el galán de noche, la diamela y el jazmín hacen del aire un vehículo de comunión con la vida sutil y secreta de las plantas. Y, lentamente, como si fueran surgiendo por sí mismas, con esa infalibilidad de las cosas que están en su lugar y son como deben de ser, van surgiendo los azulejos del zócalo, la fuente, los lavamanos de mármol adosados a las paredes, el tejadillo que sombrea un lado del patio, las puertas abiertas en esa corola del medio punto, tan cubano; la calma, la gracia leve, como la respiración de una deidad que hubiese encontrado allí su morada.

Una vez descrita con esa delectación minuciosa la casa, es posible ya definir su secreto:

El interior de la casa; sus galerías, sus salones, bibliotecas y estudios, sin aire alguno de dictar lección ofrecen un ejemplo, museo viviente de la casa señorial del dieciocho que la vida del diecinueve enriqueció con un sutil refinamiento y el veinte con el necesario confort. Muestra así en una perfecta continuidad la vida cubana en su más puro estilo, sin desmentirse a través de dos centurias.

Museo viviente del estilo de Cuba; del estilo logrado hecho ya cifra. Los muebles, lejos de robar espacio aquí donde el espacio es lujo imprescindible, lo dejan ampliamente. Alacenas, consolas, espejos, cuadros, distribuyen el espacio modulándolo, lo que es el secreto de toda composición plástica acabada; que el espacio llegue a cobrar valor musical y sea como una cadencia que todo lo envuelve. Desde cualquier rincón la impresión es la misma: la cadencia que se despliega en variaciones.

María desarrolla con más amplitud que Lezama la noción de que Lydia y María Teresa deben ser admiradas porque han construido «La Casa» por antonomasia. Zambrano encuentra aquí la ocasión para cuestionar los peligros del pragmatismo, el culto moderno al confort, y celebra este «museo viviente» como una manera de conservar con toda vitalidad lo que ha logrado definirse como el estilo de Cuba.

A la hora en que la destrucción amenaza a las más bellas y puras muestras del estilo cubano, la presencia viviente de esta Quinta de «San José» adquiere categoría de ejemplo. Al vivir con estilo sustituye hoy el vivir con lujo y tanta distancia hay de lo uno a lo otro que viene a ser lo contrario. En una casa con estilo el lujo no se nota; el precio se ha transformado en valor; el «tanto ha costado» ha dejado el paso a lo que vale, a lo que es. En la obra de estilo y aun en la vida de quienes lo tienen, hasta el esfuerzo mismo queda escondido; la armonía parece haberse producido por sí misma y sostenerse en ella misma. En verdad, sucede lo contrario; lo que es lujo solamente cuesta lo que fue su precio que el tiempo desvaloriza. Mas, el sostener un estilo es siempre obra de sacrificio. No hay estilo sin sacrificio; consumo de medios materiales, derroche de cuidado y atención, renuncia a lo que podría producir…, pues la belleza necesita espacio y tiempo a más de inteligencia y devoción como semidiosa que es. Sin los altos laureles, sin el espacio que aísla esta Quinta, su encanto moriría asfixiado. La belleza requiere «espacio vital». De ahí que el mantenimiento de un estilo sea no sólo de valor estético, sino moral y allá en el fondo aliente una cuestión de deber, religiosa —escrupulosamente sentida. Sin esa conciencia vigilante, moral, no hay estilo que no se deshaga entre el vaivén de los tiempos cargados de dificultades.

Para la peregrina filósofa hay un sentido último en esta casa, tanto como en la reconstrucción del Palacio Pedroso, al descubrir la clave de la «vieja Cuba» es posible «alentar el futuro de Cuba, su pervivencia, su conquista de un lugar en la historia». Tal afirmación nos remite de nuevo al espíritu de Orígenes: la obsesión por releer el pasado colonial y extraer de él la savia y los nutrientes para enfrentar los gérmenes de disolución republicana ocupan por igual al Lezama del «Coloquio con Juan Ramón Jiménez», que a Lo cubano en la poesía, de Cintio Vitier, y desde luego, al Portocarrero que ilumina los interiores del Cerro y a la Amelia Peláez, con sus bodegones y lucetas. Eso explica las coincidencias entre el autor de La fijeza y la filósofa de El hombre y lo divino: la Quinta era un texto elocuente de esta actitud de búsqueda, rescate y edificación de un proyecto vital derivado de los más ricos veneros históricos, por una élite pensante desembarazada de prejuicios exclusivistas. Lamentablemente, ni siquiera sus fuertes columnas podrían protegerla de las contingencias históricas.

María Zambrano salió de Cuba en 1953 y nunca retornaría a la Isla, aunque mantendría por el resto de su existencia una fecunda correspondencia con Lezama. Muy probablemente no supo jamás que la residencia de sus amigas prácticamente había desaparecido después que ellas la dejaron atrás en 1960. Lezama, anclado en su Habana, sí lo supo, pero, que sepamos, nada escribió al respecto, tenía otras preocupaciones más urgentes.

El 18 de agosto de 1964, Lydia Cabrera escribió desde Estados Unidos una carta a su compatriota, el arquitecto, diplomático, cineasta y fotógrafo Luis Estévez Lasa (1899-1974), agradeciendo unas fotos de la Quinta que este había tomado unos años antes y se había encargado de hacerle llegar. Con no disimulada amargura le aseguraba:

No podías haberme hecho mejor regalo en toda tu vida que esas fotos que me envías de San José. No teníamos ninguna. Me servirán para recordar —¿ya qué nos queda?— algo que fue bonito… y que como todas las cosas bonitas están condenadas a muerte…

Escapaba a Lydia que su antigua Casa —junto a la cual, todos los sitios donde residió después, hasta su muerte, se le antojaban «jaulas de cemento»— estaba viva no sólo en su memoria, sino en los textos de Lezama y Zambrano. Aún reducida a la condición actual de ruina, su existencia había sido modélica y fecunda. De hecho, la andaluza hubiera podido remitirla a otro texto publicado en Cuba —«Una metáfora de la esperanza: Las Ruinas» (Lyceum, mayo, 1951)— e incluido luego en El hombre y lo divino. Ahí está la premonitoria advertencia:

Pues toda «cultura» es la realización, el intento más bien de realizar un sueño, uno de esos sueños que inexorablemente persiguen al hombre y de los que no se puede librar, porque nacen del fondo indestructible de la esperanza que busca su argumento, y al par su realización. No todos los sueños piden realizarse, mas hay algunos más dotados de exigencia que no permiten a la conciencia humana que los alberga descansar, que lanzan al hombre a no importa qué aventuras. La realización es siempre una frustración. En ese sentido toda la historia, aun la más espléndida es un fracaso. Un fracaso que en sí mismo lleva su triunfo: el renacer incesante de la esperanza humana simbolizada por la yedra. La yedra metáfora de la vida que nace de la muerte, del trascender que sigue a todo acabamiento. A todo acabamiento de algo que fue lejos en la esperanza. Y si Calderón dijo «obrar bien que ni aun en sueños se pierde» cabría entenderlo pensando que de toda realidad lo único que quede será su sueño. Que el soñar bien ni aun muriendo se pierde.

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2