Para celebrar Eduardo Chibás: Imaginarios
El Día del Libro Cubano, que se celebra el 31 de marzo de cada año, reunió a un grupo de amigos intelectuales, artistas y de la industria literaria, en la Biblioteca Nacional José Martí para la presentación de Eduardo Chibás: Imaginarios.
Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL), Ambrosio Fornet, Premio Nacional de Literatura (2009) y la reconocida profesora universitaria Ana Cairo, compiladora del volumen, estuvieron en la mesa de presentación.
Aida Bahr, vicepresidenta del ICL, realizó la introducción al panel, exponiendo la relación que la industria del libro establece con las bibliotecas, reservorios naturales y fin último de las casas editoriales. Este es un libro que debe mucho a las mismas, dijo la otrora directora de la editorial Oriente, que tuvo a bien la publicación de Eduardo Chibás: Imaginarios.
El volumen —según Fornet “esperado por viejos ortodoxos y heterodoxos de todas las edades”— es una compilación de 700 páginas, donde sobresalen los artículos escritos para la ocasión, y que fue coordinado por Ana Cairo, en su intención de proseguir con la serie de compilaciones que ha venido rectorando, como los dedicados a Mella, Antonio Guiteras y Raúl Roa, entre otras personalidades y acontecimientos importantes en la historia nacional.
El texto que hoy se presenta —escogido intencionalmente para la ocasión— revela el esfuerzo y contribución de muchas personas, “una variante de trabajo colectivo”, que presenta valoraciones múltiples de Chibás. Conocimos por Cairo que se trata de un libro abierto, que parte de la teoría de la complejidad, uno de los posicionamientos teóricos más recientes de las ciencias sociales.
Eduardo Chibás: Imaginarios se divide en tres secciones, Documentos y recuerdos, 345 folios de artículos del propio Chibás y de otros intelectuales; Valoraciones a propósito del líder del Partido Ortodoxo; e Índices y Referencias, sección de singular trascendencia para la investigación.
En la actividad estuvieron presente, entre otros, Max Lenisk, coordinador de la Juventud Ortodoxa y quien ofreciera una parte considerable de los documentos que aparecen en el título; Eduardo Torres Cuevas, director de la BNJM, Pablo Armando Fernández, Premio Nacional de Literatura (1996), entre otras personalidades de reconocida trascendencia en la literatura e historia nacionales.