Rinden homenaje a José Joaquín Palma en su natal Bayamo
Escritores, historiadores e intelectuales de Bayamo, capital de la provincia cubana de Granma, rindieron homenaje esta mañana al poeta y patriota bayamés José Joaquín Palma en ocasión de cumplirse el centenario de su muerte, acaecida el 2 de agosto de 1911 en Guatemala.
El tributo al bardo cubano completa hoy su segundo día en la Ciudad Monumento Nacional, donde varias instituciones, entre ellas la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), La Casa de la Nacionalidad y el Museo Casa Natal Carlos Manuel de Céspedes, se han unido para desarrollar la Jornada por los 100 años de su fallecimeinto.
En horas de la mañana de hoy Sara Solís Castañeda, ministra consejera de la Embajada de Guatemala en Cuba, junto a directivos del territorio, depositó dos ofrendas florales en el monumento erigido en su memoria.
Como parte de las actividades del evento fue inaugurado en el Museo Provincial Manuel Muñoz Cedeño la exposición Reclamo a Bayamo, en la cual se exhiben documentos, recortes de periódicos y ocho instantáneas relacionadas con el traslado de los restos fúnebres de José Joaquín Palma a Bayamo en 1951.
Ludín Fonseca, historiador de la urbe, anunció, en el marco de la efémeride, que actualmente se encuentra en proceso de edición un volumen que reúne además del primer libro publicado por Palma en Tegucigalpa, epístolas cruzadas con importantes personalidades de la cultura cubana, y un ensayo biográfico sobre Carlos Manuel de Céspedes, también de su autoría.
Al cierre de esta cita, en la tarde de hoy, está previsto se entregue al decimista Alexander Besú el Premio José Juaquín Palma, instituido por la UNEAC en Granma, desde el 2010 para reconocer a los escritores del territorio que sobresalen por los méritos alcanzados durante el año.
El patriota bayamés hoy recordado, nació en 1844 y tuvo que exiliarse producto a su actividad política independista en la Isla. Su vida siempre estuvo intimamente ligada al movimiento revolucionario cubano, en 1868 participó en la lucha armada encabezada por Céspedes, fue además redactor de El Cubano Libre, y cumplió varias misiones de la República en Armas.
Aunque viajó por varios países, se radicó definitivamente en Guatemala, tierra que tomó sus versos como el Himno Nacional y donde vivió hasta su muerte. Varios críticos ubican su obra poética dentro de la segunda generación romántica hispánica pero marcada por un sentimiento más personal.
Fuente: La Demajagua
