Como verde vegetación
Más conocido por sus dotes en el arte de la comunicación oral, género que cultiva con exquisitez, Alberto Vega Falcón (Veguita), quien es un cuentero nato, es además poeta y conductor de radio, actividad esta en la que deviene un promotor cultural de primerísima línea.
Autor de varios libros, para este caluroso verano nos regala un refrescante cuaderno que, publicado bajo el sello de Ediciones Mecenas, de Cienfuegos, ha titulado Estampas guajiras.
A través de las 68 páginas de este pequeño pero sólido libro, Veguita nos narra veinticinco momentos del folclor campesino en el que se resume toda la imagenería popular –léase dichos y dicharachos, cosmogonía, supersticiones, mitos, chanzas, inverosímiles situaciones y otros muchos sortilegios– que han estado rodando de boca en boca durante años hasta que un investigador acucioso –en este caso Vega Falcón– los ha plasmado en blanco y negro para la posteridad, logrando salvar así esta policromía de los campos cubanos...
Las situaciones aquí narradas fueron pacientemente recogidas por el autor entre pobladores de la campiña en la región central de Cuba, y aquí podemos encontrar lo mismo a un Quijote criollo (Casimiro García), que a ingenuas interpretaciones sobre la existencia de la vida después de la muerte, o suplantaciones de identidad con finales inesperados; y hasta de perros nos habla en increíbles historias, descubriendo a cada paso lo real maravilloso de nuestra realidad.
No faltan alusiones a personajes de la talla de nuestro inolvidable Samuel Feijóo, o el también muy recordado Luis Gómez, o el aún presente Gallego Otero.
Rememorar anécdotas que durante mucho tiempo fueron la comidilla de los pobladores de uno u otro sitio; hacerle justicia a personajes y personajillos casi olvidados –memorias que ilustran la idiosincrasia de nuestro campesinado–, es un mérito innegable de esta recopilación que Veguita nos regala hoy.
Vega Falcón, quien actualmente es el presidente de la Asociación de Escritores en la Filial de la UNEAC en Cienfuegos, ha publicado anteriormente los poemarios Por la piel del calendario (Ediciones UNIÓN, 1996), Canto a María Coralillo y otros sonetos (Ediciones Mecenas, 2000); también una selección poética en la Colección Sur (1991) y otro volumen titulado Décimas, que vio la luz en el año 2001, bajo el sello de imprenta Las Huesas.
