Deporte y literatura de la mano
Nuevamente la cienfueguera casa editorial Ediciones Mecenas, nos entrega un título en el cual se vinculan estrechamente el deporte y la literatura. En esta ocasión se trata del volumen Caissa en Cienfuegos, del novel escritor René Fernández Vidal.
Caissa esa una de las diosas de la mitología que, según los ajedrecistas, patrocina este deporte, y que, de acuerdo al autor, su leyenda cobra vida gracias a un poema escrito por un joven de 16 años nombrado William Jones, y al cual llamó "Caissa y el juego de ajedrez"; de ahí el título de su presencia en Cienfuegos, ciudad en la cual, durante varios años se celebró la competencia de carácter internacional Capablanca in memorian, lo que propició que a esta urbe concurrieran grandes figuras del ajedrez a escala internacional, y no solo jugaran, sino que también recorrieran las rectas calles de la ciudad y su entorno, y confraternizaran, además, con sus habitantes.
René Fernández Vidal, quien ostenta el título de Maestro Nacional de esta disciplina y profesor de la Academia Provincial de Ajedrez en Cienfuegos, tuvo la oportunidad de tratar de cerca muchas de estas personalidades, acompañarlas durante su estancia, y presenciar sus increíbles anécdotas.
Y de ello se trata el libro: treinta y cuatro curiosas anécdotas en las que aparecen involucrados grandes maestros, maestros internacionales de la talla del propio Capablanca; los soviéticos Tigran Petrosian y Vasili Smislov; el norteamericano Robert Fischer y los cubanos Eleazar Jiménez y Guillermito Garcia, entre otros muchos.
Con prólogo de Marcial Gala y edición al cuidado de Carmen Capdevila Prado, las más de 130 páginas del libro contienen, además, innumerables partidas jugadas por estos grandes del deporte.
Podemos afirmar, como lo hace Jesús Candelario en su nota de contracubierta, que "René Fernández Vidal, protagonista, espectador y receptor de estas memorias, valida sus posibilidades y vocación como narrador al ser escogido para escribir historias que la Historia no cuenta. No solo para amantes del ajedrez, ni para cienfuegueros, este libro viene a ocupar un espacio que agradecerán disímiles lectores".
