Racialidad en punto de mira de la literatura y la fotografía
La designación de 2011 como el Año de los Afrodescendientes ha marcado la realización en nuestro país de varias actividades que, coordinadas por las instituciones culturales, resaltan la herencia afro en la sociedad cubana.
Las relaciones raciales en Cuba. Estudios contemporáneos, (Fundación Fernando Ortiz, 2011) fue presentado recientemente en el espacio de promoción del libro, vinculado con la salud y la ciencia Letra con Vida, que se celebra cada mes en el Centro Dulce María Loynaz, perteneciente al Instituto Cubano del Libro (ICL). Con la participación del antropólogo Rodrigo Espina y de la investigadora de la comunicación Zuleica Romay, también presidenta del ICL, el panel examinó las relaciones raciales en la sociedad cubana, en especial cómo la cultura sustenta prejuicios y estereotipos.
Espina, uno de los autores del volumen, reiteró que aunque no exista explicación científica para la existencia de las razas humanas, los vínculos sociales que se establecen entre los diferentes grupos tienen en consideración este aspecto. Del mismo modo, subrayó la insuficiencia "color de la piel", terminología ampliamente usada en Cuba", pues esta noción no recoge el fenómeno en toda su extensión.
"El principal aporte de este libro son las cifras, luego de haber encuestado a 122 familias", reconoció Espina.
Las investigaciones recogidas en Las relaciones raciales se realizaron en el periodo entre 1991 y 2003, cuando aún muy pocas personas hablaban del racismo y de la discriminación en Cuba, aclaró el investigador, máster en Antropología, quien, además, declaró que estos resultados estuvieron guardados por muchos años.
Zuleica Romay destacó el papel de las bromas, los chistes y las sentencias populares en la reproducción de los prejuicios que, de alguna manera, jerarquizan y evalúan la pertenencia racial de las personas. "La discriminación racial tiene una historia muy antigua que se reescribe todos los días", expresó Romay al intentar explicar la racialización de los vínculos interpersonales en Cuba.
Casa de las Américas acogió dos exposiciones fotográficas El rito del hereje: herencia, resistencia y música. Afrodescendientes en América y Bembé. Un ensayo fotográfico de Korda.
Dicha institución cultural, célebre por el premio literario que convoca, decidió presentar conjuntamente obras pertenecientes a su Colección Arte de Nuestra América, y lo que ha sido valorado por algunos, como una novedad temática de la obra del célebre fotógrafo Alberto Díaz (Korda).
En abril de 1960, Korda, el artista cubano del lente más reconocido nacional e internacionalmente, publicaría junto a Odilio Urfe —músico y musicólogo— en la revista INRA (No.4 año 1, 1960) fragmentos de Bembé, ensayo que mostraba un lente agudo e intrépido interesado en captar la religiosidad afrocubana, sus rituales y su gente.
Imágenes del libro, nunca publicado, que recogía las cuarenta impresiones vintage, plata sobre gelatina, que hoy se muestran en la Galería Latinoamérica de Casa, también fue posible encontrar en la exposición junto aquel número de la publicación.
La muestra de Bembé. Un ensayo fotográfico de Korda fue posible, gracias la participación decisiva de Diana Díaz, hija y albacea del artista, quien tuvo a bien poner en manos de Casa dichas instantáneas.
Por su parte, arrtistas brasileños, norteamericanos, caribeños y cubanos, nos proponen detenernos en la afrodescendencia, su música y su gente. Sobre la obra de once plásticos, mostrada bajo el título El rito del hereje: herencia, resistencia y música. Afrodescendientes en América enfatizaría Figueroa: "Es la resistencia de una cultura de la cual todos somos deudores".
Los artistas que integran la muestra son Wilfredo García, de República Dominicana; Miguel Río Branco y Wagner Celestino de Oliveira, de Brasil; Dennis O. Callwood, de Islas Vírgenes; Kerry Stuart Coppin y Mel Rosenthal, de EE UU y Constantino Arias, Iván Cañas, María Eugenia Haya, Rigoberto Romero y José Tabío, de Cuba.
