Apariencias |
  en  
Hoy es sábado, 30 de noviembre de 2019; 12:42 AM | Actualizado: 29 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Leyla Leyva Lima: soy fiel a la poesía

Racso Morejón, 07 de diciembre de 2011

Leyla es de esas poetas implícitas en/con su poesía; lleva el donaire que el lector que soy consume y despeña hacia sus letras. Leerla amortiza ansiedades, adereza la realidad y salpimienta la marea de insatisfacciones con que nos viene encima la vida.

Cuando se le escucha conversar, se tiene la certeza de estar en compañía de una persona segura de sí, de cuanto dice y piensa y, por sobre todas las cosas, del rol que asume en su incesante inconformidad con su entorno, con ese crédito que le gana al verbo para hacerlo (con)texto vital —y también viceversa— desde donde dar fe de una visión aglutinadora del oficio al que le es fiel.

En ella lo sensorial atraviesa las calles y meandros de la realidad sin el velamen del adjetivo barato y con la precisión de una sensibilidad a prueba de facilismos; sus registros estéticos van de la mano de una límpida factura y la poiesis se le acrisola en cada página que le he leído. El profesor Roberto Manzano ha caracterizado su obra de manera piramidal: «Sus sonetos son magníficos, sus décimas son delicadas en el desenvolvimiento de ideas, y sus prosas poéticas son pulcras y hondas, como agua serrana o litoral abierto».

Pero sea que la poeta quien nos lleve tras su hilo de Ariadna, a través de este conjunto de reflexiones que ponderan su temperamento escritural y vivencial y desde donde pasión y razón no se pierden en la perspectiva de la poeta.

¿Qué llegó primero el periodismo, la crítica o la poesía?

La poesía. De manera seria, cuando estudiaba el preuniversitario en los Camilitos de Matanzas, de niña me interesó mucho más el teatro. Pedí la carrera de Periodismo y me la dieron. Me hubiera gustado estudiar Filología, pero tengo un desarrollado sentido práctico y me ganó el hecho de que en aquellos manuales de orientación profesional que editaban en los ochenta ponían: horario abierto. También la intuición me ayudó: supuse que sería fácil encontrar empleo como me imaginaba: escribiendo, aunque fuese desde el periodismo.

En mi época universitaria todavía el teatro me llamaba, quizás porque los planes de estudio de Periodismo eran, y hoy todavía son, bastante limitados. Como profesión nunca me estimuló mucho la labor reporteril, si la tengo que hacer la hago, pero la escritura de fondo, el artículo, la crítica, la reseña, incluso la entrevista, están más dentro de mi perfil personal. Aunque parezca que soy bastante extrovertida, con el tiempo aprendí a cuidar mejor mi intimidad, a buscar y defender los pequeños espacios, no sólo de la casa, sino esos rincones existenciales desde donde se puede ser fértil, crecer en un sentido amplio y sin excesivas interferencias. 

Tu primer libro  publicado es Piélagos…


Sí, del 2000, y es el resultado de ese modo de vida. La serenidad de que me hablaste alguna vez se corresponde con esa dinámica. Fue catártico. Antes había escrito dos libros, pero los deseché, aunque puedo recordar poemas completos, poemas largos de estilo conversacional.

Piélagos tiene dos momentos, uno de sonetos, décimas y poemas en prosa con un tensor lírico medio, y luego otro que es descriptivo, pero que completa la intención de no variar la nota noble, de navegar en aguas quietas todo el tiempo. Hay quien me reclama no escribir ya sonetos o décimas, pero no es que haya abandonado las formas clásicas o que reniegue de ellas, todo lo contrario, tengo con el soneto un pacto de sangre, como diría Neruda, tanto para leerlo, como para hacerlo, pero hay un tiempo para cada cosa, y sé que lo cíclico de la vida, sus actos de recurrencia, me darán la razón.

En el 2010 salió Ejercicios carnales, que cambia el discurso. De hecho, resulta un libro seco, que le interesa el conocimiento, sobre todo interior, la lectura en múltiples direcciones, el sabor de lo latente.

Hablemos concretamente de la poesía, cuando la escribes, ¿cuáles son tus motivaciones más perentorias?

Diversas, como las circunstancias en que me desenvuelvo, pero mi preocupación cuando hago poesía, es ser sincera. Trato, me avergonzaría no serlo. Si algún temor tengo cuando escribo es el de no andar con pie firme sobre los territorios que pretendo. No se trata de quedar expuesta, de que mi mundo emocional, mis preocupaciones como individuo sean vistos por otros como un inventario de asuntos cotidianos más o menos cautivador, o en el peor de los casos, como típica letra de mujer. Yo pretendo más desde las resonancias de la escritura, y ahí van las formas a proveerme de armas para la ocasión. Claro, siendo mujer, algo que me encanta, me expreso desde esa existencia.

Entonces puedo acuñar, por ejemplo, o apostar, que la poesía la sientes más como una necesidad que como un oficio?

Por supuesto, aunque espero que me acompañe la dignidad del oficio que demando.

¿Ante qué circunstancia te asumes como periodista y ante cuáles como poeta?

En las circunstancias objetivas en que se necesita ser una periodista lo soy. La poesía es de otro reino. Además, resulta fatal intentar hacer poesía del periodismo, aunque haya muchos que crean lo contrario. Nuestra prensa se da a menudo el triste lujo de la mermelada rosa y el abuso de la primera persona. Poetizar contra viento y marea no hace el estilo, y tenerlo como meta menos. El estilo es personalidad.

Un periodista puede convertirse en un efectivo relator y en un creador de primer orden, pero no debe perder de vista que su primera labor es informar. Incluso, el tan llevado y traído periodismo literario precisa de información y formación intelectual priorizada para que ese estilo fluya, se dé, haga la obra.

Digamos que como creadora tienes potencialmente un público ávido de lo que dices, entonces me gustaría saber, para conseguir a ese público, ¿qué prefieres, la objetividad del periodismo o la subjetividad de la poesía?

La utilidad y efectividad de la poesía están a un nivel de comprensión que es limitado en cuanto a los receptores. El periodismo siempre va de cara al lector de ahora mismo. Urge y debe funcionar siempre sobre el sentido recto, gramaticalmente hablando. En  poesía la comunicación se produce a nivel de subconsciente, a niveles simbólicos, por vía de los recursos del leguaje poético. Te repito la frase de Retamar: «la poesía es reino autónomo».

Cuando se trata de buscar las sensibilidades ¿Qué lecturas sufragan la determinación estética de tu poesía?

Yo leo y releo lo que puedo, de todo, muchas veces me encuentro leyendo por disciplina, aunque releer sí lo hago por puro gusto. Con algunos escritores no puedo, aunque en ocasiones así me culpo por ser incapaz de encontrar una brecha para que esa sensibilidad vaya formando un sustrato intelectual en mí, pero los leo, sin desprecio; los respeto, asimilo, tomo, examino y sigo andando. Siento admiración por la poesía de Lezama Lima, por ejemplo, pero de ella mucha no me gusta. En época de universidad su Poesía Completa era como mi Biblia, el símbolo me tenía loca, recitaba de memoria versos que hoy me acompañan, pero ha llovido bastante y no son buenas ciertas obsesiones. Si yo encuentro identificación con un poeta, un escritor, un artista, lo sigo con entusiasmo,  busco todo lo que pueda de él, desde su vida hasta su narrativa, su periodismo, su biografía (un género, junto con el ensayo, que me apasiona leer).

Mi comprensión del hecho creativo, en todos los géneros, pasa en un alto grado por la identificación emocional e intelectual al mismo tiempo. Puede que esta confesión suene poco seria, pero es lo que hago.

Si tuvieras que hacer una catarsis, ¿Con qué género la harías tú como creadora y con cuál  como persona?

Bueno, eso también tiene que ver con los momentos existenciales que una vive, ¿no? Hay épocas en que para esa catarsis bien viene un siquiatra o una asistencia divina que consuele tus reclamos de la más variada naturaleza, incluso la social, pero yo, en verdad, soy fiel a la poesía, supongo que ella me otorga una seguridad que no me ofrecería el  grito humano en cualquier calle habanera.
 
Hay una pregunta casi obligatoria para los poetas que he tenido la posibilidad y el orgullo de entrevistar. Casi todos van a carenar o parten del silencio como un alfa o un omega, eso también lo noté en tu obra. ¿Cuál es tu relación con este universo del silencio?

El saber callar a tiempo, poner un punto donde se debe; hacer una omisión en cualquier circunstancia de la vida, cambia el destino de los hechos.  En poesía, el silencio, el conocimiento de su empleo, le da al discurso eficacia. Hay quien prefiere mis poemas de largo aliento, esos que son conversacionales. Largos o cortos, yo sigo reverenciando al silencio, el casi silencio que es la sugerencia, el mostrar y el retirarme, el misterio de un acto que lleva algo de humildad.

A los poetas que empezamos, a los en alguna medida nos acercamos al ejercicio de la crítica literaria, a esta altura de tu bregar por la crítica literaria y la poesía, qué nos aconsejarías, qué lecturas, qué posturas.

No creo ser yo la indicada para dar consejos, sólo repetiría lo que he aprendido de otros, lo que todavía tengo como lección de rutina, y que debe mucho al buen periodismo, y a un buen periodista que tengo cerca. Es vital ser honesto y establecer las distancias del gusto y de la preferencia cuando haces cualquier ejercicio crítico, y huirle a la pedantería que oculta el tener poco que decir o el no contar con ideas claras. Enfocarte en que existe un destinatario, saber cuál es, no subestimarlo y darle lo mejor de ti, también con información. No entrar en la pelea de parecer inteligente y sobrescribir lo que examinas, en un juego que se ha hecho común en las revistas especializadas, y hasta en las publicaciones periódicas: suplantar el texto comentado por otro que ensaya una competencia de talentos. Y la escritura debe fluir, aunque sea compleja por necesidad de expresión.

Al final, todo deriva en una cuestión de estilo, en que seas capaz de escribir un trabajo que revele novedades y mueva el pensamiento. La belleza no se busca, se encuentra en los mejores trayectos.

Teniendo en cuenta que te has acercado a la poesía con ojo crítico, me gustaría saber que semblante  le distingues tú a la poesía escrita por mujeres en la isla.

Las mujeres entraron en la literatura cubana por la puerta de la poesía, en su historia hay ejemplos elocuentes, harto conocidos. Luego han seguido escribiendo. El desarrollo ha traído la subversión de la mujer escritora, también de la poeta cubana, y hoy hay discursos muy interesantes en nuestro panorama, en contenido y en forma. Son temas diversos, no sólo “asuntos de mujer”, hay de todo, unos mejores que otros,  pero existen, es un cuerpo cada vez más nutrido, más irreverente, a veces chocante, que se desentiende de zonas claves del discurso tradicional. Otras tienen conciencia de que en la expresión de tono neutro podría estar la respuesta a una resistencia masculina a considerar la voz femenina sólo un segmento que se distingue, que da color y variedad a la poesía en general, pero no necesariamente debe integrarse a la idea de la gran poesía cubana, salvo contadas excepciones. 

Ahora la mujeres poetas son sarcásticas en extremo, se ríen de su propia condición, su erotismo es porno, irritante incluso, el texto lesbiano abunda; algunas apuestan por el lenguaje, hacen pastiches, juegan a la mezcla de géneros, huyen de los esquemas. En fin, que son una fuerza con una energía imparable.

Hay un verso de un poema de Glevis Coro, un soneto «Yo quiero aquí en mi cama un negro prieto» , me da mucha gracia su atrevimiento, el que sea tan explícita. Como lectora prefiero, de tanto en tanto, alguna sutileza, priorizo el sustrato, trate de lo que trate. Tengo el convencimiento, no sé si errado, de que nuestra cultura falocéntrica se siente menos agredida cuando una mujer escribe poesía o narrativa  de esa forma y no desde la posición de la adarga al brazo, como diciendo: «este es mi mundo, chocante, además, y presumo de él. ¡Prueba tú a ver si puedes callarme!»   Ya no nos queremos llamar poetisas. Yo tampoco quiero llamarme poetisa, me parece que estoy en el XIX,  me cuesta trabajo el término, se me traba la lengua al referirme a la poetisa Caridad Atencio o a la poetisa Soleida Ríos.

En algunas publicaciones vemos discurso de género, de mujeres que se acercan al tema desde variadas posturas. ¿Te parece válida la polémica feminista que se asoma a las publicaciones?

Estéril me parece, pero no tengo derecho a censurar, sólo soy una simple espectadora. Defiendo la posición de la escritura de la mujer desde la creación, desde su propio coto: su individualidad y su condición femenina. Mujer parte de un núcleo, un seno, una familia. Tampoco soy feminista, no me interesa el feminismo, por lo menos no ese ramplón de querer que digamos niñas y niños, que considera pecado usar el término de niños para referirse a los dos géneros, porque insulta, segrega ¿pero a quién? Me resisto a pronunciar «Los niños y las niñas tienen derecho a…». Demasiado largo y ridículo.

No hacen falta plazas para defender posiciones de creación femenina, sólo hay que escribir, crear, cuando se pueda, como se pueda. Hay que ir ganando territorios, economizando energías y dándoles la dirección correcta. Katherine Mansfield le cambió la cara al cuento escrito por mujer con textos que prescinden de argumento y final, lo que le insufló a este tipo de escritura el carácter expansivo de la vida interior. Esta mujer también ganó la batalla por el reconocimiento intelectual haciendo crítica literaria. La condición femenina no nos otorga ninguna bandera, pero cuando creas te expresas como el ser que eres, por mucha ficción que emplees. Si la expresión es efectiva en lo literario, vale. El resultado final estará en correspondencia con el talento que poseas y el esfuerzo que dediques a hacerte de un oficio sólido, coherente.

Yo rescaté para la poesía experiencias de vida, como han hecho millones de creadores. Ejercicios carnales se centra en lo cotidiano, lo doméstico, la convivencia en pareja, el matrimonio, aunque también agradece la compañía, el trayecto, la existencia con sus obstáculos, pero no es sólo eso.

Me piden que lea «Almuerzo», un poema del libro, supongo que resume un gesto. A mi marido le gusta, particularmente. Ahí va:

todo el bendito día horneo y boto
/boto y horneo/
escondiendo en las bolsas de comida/
la proximidad del error.

 

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2