Escritores consagrados y otros nuevos, llegan al Premio UNEAC 2011
Experiencia y juventud convergieron en los resultados del Premio literario UNEAC 2011, dados a conocer el pasado 25 de noviembre, en la sala Villena de esa institución.
Dedicado al 50 Aniversario de la constitución de dicha organización —que agrupa a lo más relevante de la creación artística nacional—, el certamen convocó, en esta ocasión, cuatro modalidades literarias.
De las 36 obras presentadas a concursar en la categoría literatura para niños (cuento) —género que experimenta un interesante ascenso en el país—, el jurado, integrado por las escritoras Enid Vian Audivert, Teresa Cárdenas Angulo y María del Carmen Mestas Alfonso, decidió, por unanimidad, otorgar el Premio “Ismaelillo” a: “De cómo el arpa se enamora del catalejo y viceversa”, del narrador y poeta habanero Arnaldo Muñoz Viquillón; joven escritor que ha ido solidificando una impresionante y vertiginosa carrera en corto tiempo. Y conceder Mención especial, con recomendación de publicación, a “El país de los Tatai”, del periodista holguinero Rubén Jorge Rodríguez, distinguido con varios lauros nacionales; y Mención, al artemiseño Yunier Serrano por “Minuto de fama”.
Escasos resultaron los cuadernos en biografía; género difícil que requiere de investigación y tiempo. El acta —leída por el escritor Armando Fernández Soriano, quien compartiera su labor como jurado junto a Urbano Martínez Carmenate y Tomás Fernández Robaina—, tras destacar la valiosa información apreciada en el texto, que resaltan la figura del patriota Faustino Pérez Fernández, concedió el Premio “Enrique Piñeyro” a la obra: “Faustino, dejando jirones de sí mismo”, del santiaguero Reinaldo Suárez.
En testimonio, el jurado (Mario Mencía Cobas, Rafael Acosta de Arriba y Rolando Pérez Betancourt), destacó como Premio “Pablo de la Torriente Brau” —de entre los veinticuatro cuadernos concursantes— la obra "Desconfiemos de los amaneceres apacibles”, del narrador y poeta Emilio Comas Paret, considerada, según consta en el acta de premiación, de «alto valor testimonial y de apreciable juego literario». Asimismo se concedieron las menciones: “Príncipe de celda”, del narrador y ensayista villaclareño Amador Hernández Hernández; “El rey Anglada”, de Juliana Venero Bon; y “La pupila negra. Teatro y terruño de Eugenio Hernández Espinosa”, del dramaturgo Alberto Curbelo Mezquida.
Llamó la atención que, en la categoría de novela, uno de los géneros más fuertes a concursar, se presentaron solamente ocho trabajos. ¿Tendrá algún certamen retador que lo desafíe? Julio Travieso, Marilyn Bobes y Rogelio Riverón, integrantes del jurado confirieron el Premio “Cirilo Villaverde” a "Making of", de la narradora Mairely Ramón Delgado, conocida también por el seudónimo Dazra Novak.
Entre las personalidades que asistieron al acto de premiación se encontraban: Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL); los Premios Nacionales de Literatura Pablo Armando Fernández y Nancy Morejón. Esta última destacó en sus palabras de clausura, la importancia y necesidad de convocar en los premios UNEAC géneros poco comunes como son, la biografía y el testimonio. Al referirse al estado actual de esta manifestación artística en el país, puntualizó: «Nuestra literatura goza de nueva salud y lo vemos hoy en esta sala, en la que recibimos escritores consagrados y otros nuevos que llegan».
