Curso de Mecanografía. Alfamétodo on line. Capítulo III
Comentarios acerca de la formación de los dedos y la posición de las manos
Mientras que el metacarpo —parte comprendida entre el carpo (muñeca) y la primera falange de los dedos de la mano─ se mantiene en posición plana al escribir, la segunda y tercera falanges se encorvan, formando un ángulo de 60° aproximadamente, hasta lograr que el borde posterior de la yema del dedo quede en la posición requerida para que descanse cómodamente sobre la tecla, y la pulse con esta zona, y no verticalmente con el extremo de los dedos, donde se encuentra la uña.
En consecuencia, no es imprescindible que quienes tengan uñas largas se las recorten totalmente, a no ser que su longitud sea tal que le haga tropezar con otras teclas. Esta es una razón por la cual, quizás, algunas féminas le hacen rechazo a la dactilografía cuando se trata de escribir al tacto.
Comentarios acerca de la postura e higiene del cuerpo
El cuerpo no debe ser, ni es, como el agua que se amolda siempre al recipiente que la contiene. Por el contrario, sus componentes, especialmente los huesos, agradecen una postura correcta a fin de contribuir a su higiene, evitándose de este modo, al operar los equipos objeto de nuestro estudio, deformidades como la escoliosis. El torso debe mantenerse, por tanto, erecto, sin desviaciones a la derecha ni a la izquierda, o hacia delante o hacia atrás. La vista no escapa a esta previsión. Es por estas razones que escribir al tacto no se hace solamente por estética, ni tampoco por adquirir mayor rapidez, sino para lograr una mejor utilización del tiempo, elementos indiscutibles de la profesionalidad.
Cuando escribimos al tacto no tenemos necesidad de someter la retina del ojo a un esfuerzo superior que, sin duda, tiene que realizar cuando la vista cambia constantemente de foco tratando de buscar las teclas para deprimirlas. Por otro lado, evitamos un movimiento constante del cuello, lo cual puede producir el molesto dolor conocido como tortícolis.
Al terminar nuestro trabajo, utilizando este método, comprobamos con satisfacción que hemos conseguido realizarlo, a pesar del gasto inevitable de energía, con una agradable sensación de descanso, recibiendo con ello un poderoso estímulo que nos entusiasma a querer seguir trabajando, pues evidentemente existe una clara diferencia entre “trabajar” y “pasar trabajo”.
Por este motivo es posible que muchas personas escriban con una letra manuscrita ilegible, debido a que les cuesta trabajo escribir, porque nunca aprendieron a hacerlo bien. Un calígrafo competente, sin embargo, logrará efectuar la tarea con gran rapidez.
Una consideración adicional merece nuestra atención: la colocación correcta del documento o papel, en el lugar desde donde se hace la transcripción, o se toman los datos.
La máquina debe estar situada sobre un mueble que disponga de un espacio lateral apropiado, hacia donde podamos dirigir la vista con facilidad para ver el documento sin necesidad de tener que sostenerlo con una mano, ni de ponerlo sobre el regazo, o de colocarlo en cualquier otro lugar que dificulte nuestro trabajo.
También es imprescindible disponer de una luz adecuada, puesto que depender de la iluminación de la pantalla para leer el documento no es suficiente. En el caso de la computadora, al igual que en el de la televisión, se recomienda verla en una habitación iluminada tenuemente. Si por limitación visual no vemos con nitidez la imagen, o los materiales con los que debemos trabajar, usar lentes con graduación intermedia sería lo más indicado, pues a esa distancia es que se halla la pantalla de nuestra vista
Uso de la barra espaciadora
Como ya se dijo, es el dedo pulgar derecho el que se utiliza para pulsar la barra espaciadora y producir, por tanto, el espacio entre signos.
Hay que deprimirla con el canto del dedo, colocándolo en igual dirección que la barra espaciadora, con un golpe seco hacia abajo y hacia fuera. En caso de necesitarse varios golpes de espacio se pueden realizar, en la máquina de escribir, con la punta de los dedos índice y cordial de la mano derecha, en ritmo intermitente y alternativo; en la computadora se presiona, sin soltar, hasta donde se requiera.
Empecemos a escribir
Para ello es necesario aprender de memoria todo el teclado, automáticamente, como se dijo antes. Para conseguirlo, dividiremos el alfabeto en siete grupos: seis de cuatro letras cada uno, y otro, de tres letras. Si no lo sabemos, debemos aprender de memoria también el alfabeto, de dos maneras: desde la A hasta la Z; y desde la Z hasta la A:
a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z
z y x w v u t s r q p o ñ n m l k j i h g f e d c b a
También es importante aprender el teclado de dos formas:
1. Qué tecla le corresponde a cada signo.
Por ejemplo, ¿qué tecla le corresponde a la letra x?
La situada en la 1ra hilera, 2da columna.
2. Qué signo le corresponde a cada tecla.
Ej.: ¿Con qué tecla se deprime la letra b?
Con la que se halla en la 1ra hilera, 5ª columna
Primer grupo de letras
Este grupo está compuesto por las primeras cuatro letras del alfabeto: A, B, C y D:

Todas estas letras se deprimen con dedos de la mano izquierda. No obstante, al hacerlo, la mano derecha debe permanecer en su posición.
Una sugerencia útil:
Antes de escribir en el teclado simule que palpa las teclas correspondientes a estas letras en una superficie plana, en la que usted, previamente, haya impreso los caracteres de las mismas. Este ejercicio le ayudará a localizarlas en el teclado con más facilidad.
La tecla de la letra A se deprime con el dedo meñique, pero con la fuerza de la mano y no solamente con la del dedo, volteándola ligeramente hacia el lado izquierdo.
