Nuevas páginas de Celima
No solo para ponernos al día sobre las obras suyas que están por llegar sino también para pasar una tarde placentera conversando con ella de diversos asuntos llegó hasta Páginas inéditas, espacio del Instituto Cubano del Libro conducido por el periodista y crítico Fernando Rodríguez Sosa, la escritora Celima Bernal.
El anfitrión de la tertulia mensual que tiene lugar en la librería Fayad Jamís, ubicada en Obispo y Aguiar, resumió en pocas palabras la extensa labor de Celima como maestra y escritora que ha visto publicados más de treinta títulos, algunos de los cuales les han merecido significativos premios y distinciones.
Pero lo más grato del encuentro con esa mujer, que se ha distinguido además por su recia faena como defensora de la lengua española, convertida en referencia necesaria desde las páginas de los diarios Granma y Juventud Rebelde, y también desde la radio, fue disfrutar de ese modo suyo de repasar la vida salpicando cada anécdota con un sentido del humor que, incorporándolo a sus comentarios, provoca a su vez una hilaridad contagiosa y refrescante.
Nos contó esa pinareña, a la que la aterran las erratas, las razones por las que desde muy temprano se interesó por el correcto uso del idioma materno, asociadas a un entorno familiar donde esa realidad era una preocupación constante. Nieta de dos abuelos igualmente defensores del buen decir —uno escritor y miembro de la Academia de la Historia al que le mostró su primer cuento escrito en la niñez; y el otro, coronel del Ejército Rebelde, ayudante de Maceo y que le tenía horror a los disparates— escribir fue para ella una temprana inquietud.
Celima —cuyo nombre quiere decir persona sana “aunque siempre tengo algo”— es autora de varias noveletas dirigidas al público juvenil entre ellas se destacan Tiempo de nostalgia, Él cuida de mí, Tres cuentos del mar y Claudia Elena se enamora.
Se refirió al carácter casi autobiográfico de Él cuida de mí y contó algunas anécdotas en torno a Claudia Elena, ese personaje que creó a partir de una vecina suya, y que ya aparece en dos títulos que no deben de tener una continuidad pues —dice jocosamente— “me quedan don afeitadas”.
Para esta apasionada del idioma a la que no le gustan las malas palabras sobre todo en bocas femeninas, no está en crisis el español que se habla hoy en la isla, y comentó la riqueza verbal de los niños. “Todas las épocas tienen su lenguaje”, resumió al referir esas impresiones.
Ediciones Cauce rubricará la próxima obra de la Bernal que se apresta para ver la luz en la ya cercana Feria del Libro. Su título es Benéfica, malévola y profetisa y está dirigida esta reflexiva y humorística noveleta a adolescentes y adultos.
En ella tres hadas que les hacen honores a sus respectivos nombres protagonizarán cotidianas aventuras y dialogarán con un lector que hallará, a la par de la magia propia de estos míticos personajes, un instructivo y eficaz entretenimiento.
