Derek Walcott: o no soy nadie, o soy una nación
“Aunque nacido en la pequeña isla de Santa Lucía, donde además del francés, se habla una versión criolla del idioma inglés, el escritor Derek Walcott constituye uno de los más altos exponentes de la literatura en lengua inglesa”, aseguró esta mañana la investigadora y profesora del Instituto Superior de Arte, Margarita Mateo Palmer en una conferencia sobre el citado poeta.
Bajo el título Islas y Archipiélagos de un mar que es historia: la poesía de Derek Walcott, la ponencia reveló aspectos relativos a la vida personal del autor, así como las temáticas y características recurrentes de sus obras.
Vinculado por una parte al Barroco y por otra al Realismo Mágico, el Premio Nobel de Literatura del año 1992 poseía una gran capacidad imaginativa que le permitía jugar con el mundo mitológico de diversos orígenes, no solo para nutrirse de ellos, sino también para crear otros más coherentes con su realidad inmediata.
Su poesía, calificada por la crítica como “oceánica” por la fuerza, protuberancia y profundidad de sus versos, no solo demuestra su vasto dominio del idioma inglés, sino también la riqueza de su vocabulario y sus registros lingüísticos.
La profesora Mateo Palmer comentó con el público presente en la Sala Nuestra América los rasgos fundamentales de la poesía de Walcott, entre los que destacó la musicalidad, la exquisitez de su rima y la presencia del mito a través de la ritualización de hechos
Palmer destacó además, las principales inquietudes manifestadas por el autor en sus poemas, entre ellas la insularidad, las islas y la noción de archipiélago, así como el problema de la raza, el tema de la historia y de la
El océano, siempre presente de alguna manera en sus versos, constituye para Walcott ese fluido que une las islas a través de sus puertos y de las goletas, que a veces vemos tan conectados con la idea de la partida y del
Por otra parte, vemos también en la obra del autor la necesidad de olvidar las heridas del pasado, de reconciliarse en lugar de seguir sangrando por él y de mirar hacia adelante libres de rencores.
El tema de la raza y la transculturación tampoco escapa de la mirilla poética de Derek Walcott, quien, sabiéndose descendiente de toda una gama de culturas diferentes, se llamó a sí mismo “marino de cabeza color óxido y ojos color mar“ y aseguró: “o no soy nadie, o soy una nación”
Al final de la conferencia se presentó un folleto de Víctor Fowler que, al abordar la vida y obra del autor en el contexto cubano, constituye un primer paso en esta empresa tan necesaria para el conocimiento de Derek Walcott en la Isla.
