Novela de Eliseo Altunaga sube a escena
La novela En la prisión de los sueños, la más autobiográfica del escritor y guionista Eliseo Altunaga según el autor, fue llevada a escena por la investigadora y narradora oral Gertrudis Ortiz (Tula) este domingo, en función única, en el Teatro Rita Montaner donde medio centenar de espectadores, entre oblaciones y aplausos, celebraron esta nueva versión que ayudará a promover y, quien sabe, a reeditar esta obra publicada por Ediciones Unión en el año 2003.
Quizás no existan palabras más exactas para definir lo que podría haber sentido Tula durante los días previos al estreno que las de Altunaga en boca del narrador: “Proyectar es una debilidad, hacer versiones, contar las cosas, darle existencia a individuos imaginarios. Pero para eso es necesario que alguien te escuche, ver las caras para, a partir de la información del oyente, medir la información, insinuar pistas, pulsar el interés, omitir un dato, crear anticipaciones, suspenso…”
Esos retazos de escenas, fulgores de secuencias cinematográficas y párrafos de novelas, que el narrador-profesor irá desplegando ante un público en cautiverio, sometidos a un régimen carcelario, fueron los fragmentos que llegaron en boca, gestos y actuación de Tula quien, con admirable dominio y seguridad escénica, mostró una interpretación audaz e inteligente provista de energía y pasión.
Las imágenes de las historias contadas ganaron visibilidad en sus gestos, en las enfatizaciones y proyecciones de su voz, en movimientos que inyectaban vida a sus palabras. Altunaga apenas podía contener el aliento, se le veía realmente emocionado, resuelto a no perder el más mínimo destello de esta nueva realidad creada sobre las proyecciones de sus sueños.
Un verdadero registro de emociones matizado por un subyugante erotismo gestual, chispazos de humor a veces cruel otras no tanto, un convincente y equilibrado alarde de tensión y sugerencia para dejar entrever la máxima que acompaña al libro: nadie puede escapar de la prisión de sus sueños. Nadie puede escapar de su sombra.
Tula confesó vérselas con muchos riesgos que tendría que afrontar, “sin embargo asumí ese experimento porque Eliseo confió en mí y quiso que interpretara sus historias atrapadas dentro de los sueños que atormentan a los personajes pero los hacen crecer”, subrayó.
Por su parte, Altunaga reveló sentirse verdaderamente conmovido por el recuerdo que ha dejado Tula en su memoria y confesó no tener palabras para expresarlo con exactitud, pero “puedo decir que me voy muy impresionado, marcado por profundas revelaciones”.
Esta versión de la novela para narración oral contó con la producción general de Yannis Lobaina, la dirección de arte a cargo de Chistopher David Brown, la asistencia artística y producción de Flor Nodal, el ensayador Yoset Puentes y el director del Teatro Rita Montaner Gerardo Fullera León. Además, estuvieron presentes la escritora Olga Marta Pérez, directora de Ediciones Unión, y el crítico de cine Luciano Castillo, entre otros.
