Pluralidades y el placer de la lectura
Esta vez Pluralidades arrancó temprano; razones, una sola: el considerable espacio que media entre la casa de Niurkis Pérez y el centro de la villa, fatalidad que la invitada supo encerrar en una ingeniosa expresión: “Yo vivo en casa del corojo”. Advierto que no fue esta la única vez que la tertulia se adentró en predios humorísticos. En otro momento, al responder una inquietud de Jorge Santos Caballero sobre la variedad de escritores que cultivan la literatura para niños, la agasajada respondió: “Hay de todo, gente muy vieja, gente muy joven y gente que no tiene edad, como yo”.
El resto no tuvo nada de chistoso y sí de serio y profundo. La autora de Cuentos patatos se refirió al deterioro del hábito de la lectura en una porción de los niños cubanos. Según ella, algunos chiquilines van a la feria, compran los libros, pero no los leen. No basta entonces con establecer eventos de esta índole, hace falta reactivar la función maravillosa de la biblioteca escolar, un espacio que hoy solo sirve para que los niños hagan la tarea.
A juicio de la escritora también resulta imprescindible enriquecer los fondos de estas instituciones, hoy en día muy deprimidos y desactualizados. Los efectos de una acción de este tipo ya fueron percibidos a través de un experimento realizado por la autora. Consistió en la elaboración de una serie de libros artesanales (nada que ver con Vigía), en los que se incluía lo último y más variado de nuestra literatura para niños y que fueron colocados maliciosamente en los estantes de una biblioteca camagüeyana. Hoy en día las ediciones Niurkis están desgastadas por el uso, lo que demuestra que el amor de los pioneros por la lectura, pasa primero por la capacidad de nuestras escuelas para dialogar con lo más vivo de nuestra producción literaria.
“Sin querer” como dicen los niños y de una manera sospechosamente inocente, Niurkis se adentró en las posibles causas del deterioro del hábito de la lectura, pero Jorge Santos, que no tiene un pelo de tonto, quiso añadir una más. El conductor de Pluralidades se refirió a la poligrafía y el peligro de que esta entorpeciera el desarrollo de la literatura para niños. Esta posibilidad fue descartada por su invitada, quien consideró que ella puede afectar, pero no paralizar el desarrollo de este género literario.
Para Niurkis, el problema es mucho más complejo y tiene que ver con la necesidad de una infraestructura editorial que potencie el desarrollo de la literatura para niños. Según esta literata es imposible que nuestra nación cuente con una sola editorial dedicada a estos fines, mucho más si se piensa que Gente Nueva se fundó hace mucho tiempo, cuando el desarrollo cultural y demográfico de la nación era muy distinto al de los días que corren.
Otro problema enorme es la ausencia de crítica y de eventos que la fomenten. En este sentido, Niurkis se refirió al coloquio internacional de literatura para niños organizado por la Universidad de Ciencias Pedagógicas de Sancti Spíritus, un evento excelente, pero que necesita visibilizarse más en el panorama cultural cubano. En lo que a publicaciones seriadas concierne, la convidada de Santos juzgó imposible la visibilización, pues solo existe En julio como en enero, una revista que publica dos números al año y que para colmo de males se edita en La Habana y casi siempre incluye a autores habaneros.
Sin embargo, el panorama no es tan negro y para demostrarlo la autora hizo referencia a Musa traviesa. Esta colección de la editorial Ácana dedicada a la literatura infantil es la que más vende y la que más títulos produce. Para Niurkis es también un claro ejemplo de que no siempre la belleza de un libro se logra aumentando su costo de producción. Afortunadamente, Niurkis Pérez vive bajo el amparo de esta inquieta musa principeña, ella la protege y le da fuerzas para enfrentarse a los molinos.
