Presentan en la UNEAC textos homoeróticos cubanos y españoles
En el contexto de la V Jornada Cubana de Lucha contra la Homofobia, que tuvo como subsede la sala Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), fueron presentados tres volúmenes sobre homoerotismos de escritores cubanos e hispanos, publicados por Ediciones Unión y por casas editoras ibéricas, respectivamente.
Nosotras dos, antología de relatos cortos cuya temática central es el lesbianismo, estuvo a cargo de la reconocida editora cubana Dulce María Sotolongo, quien reunió en el libro narraciones escritas por escritores y escritoras del patio, sobre el tema en cuestión.
En dicha antología, la primera en el Cuba a propósito de la relación sexoerótica entre mujeres, se recogieron cuentos de autores como Frank Padrón —su cuento “Nosotras dos“, da título al libro— y Laidi Fernández de Juan, presentes en la sesión y quienes compartieron con el público sus impresiones sobre el volumen y realizaron la lectura de sus textos incluidos en el volumen.
Que me estoy muriendo de agua y Volveré más tarde de las doce, de la escritora e investigadora española María Castrejón, y Erótica de los no-hombres, del escritor cubano-español Julián Martínez, son genuinos exponentes de la no-poética queer en la lengua cervantina.
A través de sus respectivas obras literarias, tanto los relatos cortos de los autores caribeños como de los autores foráneos tratan —por todos los medios a su alcance— de que el lector asimile, interiorice e incorpore a su estilo de afrontamiento una serie de cambios mentales a favor del respeto a la libre orientación sexual y otras aristas relacionadas con esa polémica línea temática.
En ese contexto académico, establecieron un fluido intercambio con intelectuales, especialistas y artistas, entre otros, para debatir opiniones, coincidentes o no, con los puntos de vista por ellos/as sustentados.
Por lo tanto, no solo participaron en esa sesión de trabajo para entablar un diálogo sobre lo que escriben o para presentar ejemplares de sus libros, sino para interactuar con sus colegas de la mayor isla antillana, e involucrarse en un proceso de alimentación y retroalimentación, que fue provechoso y útil para todos/as.
Una española que, desde su obra, habla desde la poética de los No-Hombres. Un habanero en Madrid, que propone —desde la capital de esa nación europea— ser reconocido como un No-hombre, o sea, como los personajes de sus estampas narrativas. ¿Cómo se ve a sí misma, desde esa perspectiva, María Castrejón? ¿Quién es Julián Martínez, ahora que vuelve a La Habana, a hablar desde esa condición?
Esas respuestas y muchas más encontrará el lector que se sumerja en las aguas apacibles o turbulentas de esos tres textos que tratan —con respeto y profesionalidad— el vigente tema de la diversidad sexual.
