Apariencias |
  en  
Hoy es jueves, 28 de noviembre de 2019; 1:10 AM | Actualizado: 27 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Cobertura de la prensa estadounidense y dominicana tras la expedición de Cayo Confites

 Jorge Renato Ibarra Guitart, 29 de mayo de 2012

Al concluir la Segunda Guerra Mundial, tras la derrota del eje nazifascista, se articuló un movimiento internacional de rechazo a los regímenes dictatoriales que tuvo un significativo impacto en las Américas. En aquellos momentos, el régimen despótico de Rafael Leonidas Trujillo, en la República Dominicana, había sido profundamente cuestionado por la opinión pública mundial debido a las denuncias de los exiliados políticos dominicanos, y a la repercusión de estas entre los pueblos americanos solidarizados con sus hermanos quisqueyos.

Bastaron unos pocos años para que, con el inicio de la política de «guerra fría» a escala mundial, los Estados Unidos apoyaran tenazmente las dictaduras latinoamericanas. Para lograr ese objetivo era preciso articular una campaña periodística capaz de transformar los verdaderos roles de los dictadores, y convertirlos en «víctimas» de complots desestabilizadores de la seguridad hemisférica. La cobertura propagandística que dio la prensa estadounidense y dominicana a la expedición de Cayo Confites, nos muestra los patrones seguidos por el imperialismo para desmontar la ola de solidaridad de los pueblos contra las tiranías.

La expedición de Cayo Confites debió su principal fracaso a Washington, pues este movió influencias de todo tipo para desactivarla; es decir, desde presiones diplomáticas, pasando por una intensa actividad de espionaje, hasta el más vil soborno.

Una apreciación justa de estos resultados la ofreció el historiador William Krhem, quien, haciendo una evaluación general del desenlace de la expedición, señaló:

Bajo los efectos de la presión norteamericana y el dinero de Trujillo, el gobierno cubano de Grau San Martín se llenó de pánico. […]

El Presidente Grau despachó de mala gana varias unidades navales para detener la expedición. Sus miembros fueron desarmados y arrestados. Cuba hervía de indignación. Poco importaba que Trujillo siguiese sentado sobre el cadáver del pueblo dominicano, gracias a la intervención norteamericana y a las armas norteamericanas, lo importante, al final de cuentas, era no tolerar la expedición revolucionaria que habría sido “intervención y violación de la soberanía dominicana.
                                                              […]
La Era Trujillo siguió adelante gozosamente, mientras todos tenían en los labios la palabra………..!Democracia!1

A los pocos días de haber fracasado la expedición gestada en Cuba, la prensa norteamericana lanzó una campaña dirigida a desacreditar al movimiento revolucionario ante la opinión pública de su país. No coincidimos con el autor dominicano Bernardo Vega, en que los editoriales demostraban el poco apoyo de la opinión pública a la expedición, ya que más bien, estos estaban dirigidos a cambiar el parecer de los ciudadanos estadounidenses que objetaban el trujillismo2.  Previamente al inicio de la guerra fría, Trujillo era rechazado por la opinión democrática de Estados Unidos y del mundo en general. Los grandes medios de divulgación estadounidenses pretendían demostrar imparcialidad. De una parte,  estaba el rechazo a las atrocidades de Trujillo, al propio tiempo que criminalizaban a los revolucionarios, en el fondo, no era más que una maniobra para apoyar al régimen del déspota caribeño. El  New York Times aseguró:

Esperamos que haya una pronta y completa investigación de la fracasada invasión de la República Dominicana (….). Mientras tanto se sugiere que el juicio mundial sea detenido sobre quienes fueron los instigadores y financieros de tan ambiciosa empresa.
                                                             […]
Sin embargo, parece incumbir a Washington hacer su propia investigación de dónde vinieron esas armas. Sin duda los revolucionarios encontrarán considerable simpatía […]. Pero un segundo pensamiento creemos resultaría de gracias por no conseguir la expedición una posición de ataque. De haber sido así muchas personas inocentes en Ciudad Trujillo estarían muertas hoy probablemente.3

Ahora, cuando los expedicionarios estaban listos para combatir contra un ejército dictatorial, se «preocupaban» por las muertes de inocentes. Así pasaban por alto los crímenes que Trujillo perpetraba contra civiles indefensos día tras día, a pesar de su largo periodo de gobierno. También el Washington Post lanzó un editorial que comenzaba disculpándose con Trujillo:

A juzgar por las noticias del día, debemos una satisfacción al dictador Rafael Trujillo Molina de la República Dominicana. En un editorial del 6 de agosto calificamos de «imaginaria» la amenaza de invasión […]. El ejército cubano ha capturado dos barcos con 800 hombres listos para intentar el derrocamiento del régimen de Trujillo.
                                                           […]
No puede causar sorpresa que, ante la notoria represión de 17 años ejercida por Trujillo, haya un sustancial número de personas en otros países […] quienes quisieran verlo derrocado. Es natural, también, que los comunistas traten de aprovecharse del descontento para lanzar su dentellada […].
Sea como fuere, los funcionarios americanos deben sentirse contentos por una razón: la acción de Cuba al liquidar la invasión ha desembarazado a este país de lo que podría haber sido la penosa tarea de respaldar a Trujillo, de conformidad con nuestras obligaciones internacionales.4

El texto perfila varias ideas relevantes. Aunque se acepta que Trujillo tenía muchos opositores debido a la represión ejercida, se apela al fantasma del comunismo para estigmatizar a los revolucionarios. El artículo revela las intenciones de Washington de apoyar a Trujillo en caso de una agresión. Aunque el trabajo no lo dice explícitamente, Estados Unidos hubiera estado dispuesto a movilizar su potente armada para impedir la salida de los expedicionarios. En un memorando de la CIA, fechado el 16 de octubre, es evaluada la cobertura de inteligencia dada al caso Cayo Confites, y se pone de manifiesto cómo en las altas esferas del Pentágono se estuvo evaluando la posibilidad de un desembarco de infantes de marines estadounidense, para el momento «en que observadores del campo consideraban muy posible la salida de los revolucionarios de Cuba hacia la República Dominicana».5 Este informe también reconoce las «deficiencia de contrainteligencia en el campo», debido a que desde las embajadas norteamericanas en La Habana y Ciudad Trujillo, se habían producido «fugas de informaciones que llegaron a agentes de la República Dominicana». Esto más que una deficiencia era parte de un plan bien urdido entre los trujillistas y los personeros de Marshall, en el Departamento de Estado. Por último, el documento admite que, del 13 de agosto en adelante hubo una mejora en «la exactitud de los informes y la coordinación en el campo».6 

El Evening Start calificaba al movimiento revolucionario dominicano de comunistas y filibusteros:

En nuestros días el filibusterismo es tan raro como la piratería. Sin embargo, se ha hecho un esfuerzo por revivir la vieja práctica al organizarse, recientemente, una fuerza expedicionaria para invadir la República Dominicana y derrocar al gobierno que encabeza el Presidente Trujillo.
El Presidente Trujillo denunció que se trataba de un complot comunista y que los filibusteros constituían una verdadera «brigada internacional» […]. Debe recordarse, a este punto, que el comunismo tiene fuertes raigambres en Cuba y que el Presidente Trujillo ha figurado, desde hace tiempo, en la lista negra comunista.
Es de esperarse que este affair sea investigado minuciosamente. El filibusterismo, aunque sea de tipo histórico, es condenable; pero si se vislumbra que su actual resurgimiento tiene un cariz comunista, es preciso que se tomen drásticas medidas panamericanas que eviten su repetición.7


Como vemos, los editoriales, adecuándose a los nuevos tiempos de «cacería de brujas» contra el comunismo, estaban dirigidos a moldear la opinión pública, así intentaban restarle prestigio a la justa causa libertadora del exilio dominicano. Por otro lado, los diarios oficialistas dominicanos procuraban que Trujillo se escudara en el derecho internacional con miras a proteger su régimen. En este caso, La Nación indicaba:

Los sucesos recientes acaecidos en Cuba sirven de ilustración a estos conceptos. Nada más insólito que el caso registrado en la vecina Antilla, al darle cabida y aún brindarle protección y amparo a un movimiento subversivo contra la paz en el Caribe, sin tener en cuenta la palabra empeñada en el seno de Congresos y Conferencias internacionales y con violación flagrante de la palabra escrita al pie de tratados y convenios.8

Un régimen, que diariamente burlaba todas las disposiciones de humana convivencia, lo mismo en el plano interno como externo, aparecía ahora como defensor del derecho internacional. Estas hipócritas posturas eran sostenidas por Trujillo gracias al apoyo de Washington.  El diario dudaba que los tribunales cubanos pudieran hacer justicia en el caso de los expedicionarios detenidos y concluía exaltando al dictador: «Lo cierto es que el Presidente Trujillo, solo el Presidente Trujillo, sin disparar un tiro ni derramar una gota de sangre ha ganado una batalla contra mil ochocientos bandidos y piratas».9  El diario se equivocaba, Trujillo tuvo aliados sin los cuales no hubiera podido resistir la incursión que se preparaba: los Estados Unidos y colaboradores en Cuba. Otro editorial del mismo periódico abundaba en la supuesta conexión roja-comunista de los exilados dominicanos:

Lo que se quiere y se busca es servir al comunismo cuyas redes comienzan a extenderse como designio esclavizador por América.
La proyectada invasión ha fracasado, y nuestro pueblo, abrazado al credo nacionalista y fiel a la gran obra política con que el presidente Trujillo ha pacificado, organizado, fortalecido y abrillantado al país, tiene frases de execración contra los dominicanos traidores a su patria y contra los extranjeros que apoyan esa traición y traicionan a su vez el ideal de la fraternidad americana.10

Los patriotas dominicanos eran presentados como filibusteros, comunistas y traidores. De hecho, los editoriales de la prensa trujillista y la estadounidense tenían un asombroso parecido. Las dictaduras totalitarias tenían la venia de la  «gran democracia» norteamericana.

 

Citas

1. William Krhem: Democracias y tiranías en el Caribe, pp. 112-113, Ed Popular de Cuba y del Caribe, 1960. La Habana.  

2. Bernardo Vega: Los Estados Unidos y Trujillo. Colección de documentos del Departamento de Estado y de las fuerzas armadas norteamericanas. Año 1947, t. II. p.794. Fundación cultura dominicana, Santo domingo, 1987

3. «Editorial New York Times, 1 de Octubre de 1947».  En: Los Estados Unidos y Trujillo. Colección de documentos del Departamento de Estado y de las fuerzas armadas norteamericanas. Año 1947, t. II,   p.793.

4. Editorial Washington Post , 1 de octubre de 1947. Op. cit., p.794.

5. «Memorando de R. H Hillenkoetter, Contraalmirante, USN. Director de Inteligencia Central, 16 de octubre de 1947». Op. cit., p. 830-831.

6. Ibídem

7. «Editorial Evening Start, 2 de octubre de 1947». Op. cit., p. 798-799.

8. La Nación, 11 de octubre de 1947.  Archivo MINREX. Cuba (1945-1948).

9. Ibídem

10. La Nación, 12 de octubre de 1947. Archivo MINREX, Cuba (1945-1948).


 

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 8 No 7 No 9 No 6 No 5 No 4 No 3 No 1 No 2