Voces de antología femenina
“Recuperar las voces de las mujeres en Cuba y poderlas compartir con las mujeres de México –con ideologías y maneras diferentes- es el objetivo de esta antología; será un contraste interesante”, afirmó la poetisa y columnista mexicana Celeste Alba Iris al comentar “La isla de tus ojos”, antología digital que piensa realizar en Cuba. El hecho aconteció durante la presentación de su libro Lunafaz (Editorial Tamaulipas, Gobierno del Estado, 2012) en el Centro Dulce María Loynaz.
Grandes expectativas ha generado este proyecto, exclusivo para féminas, pues al decir de Alba Iris hay una sola antología de poesía cubana publicada en México y recoge muy pocas voces femeninas por el hecho de ser confeccionada por hombres. “Qué bueno que pueda llevarme estas poesías y dar una panorámica más exacta de estas mujeres en Cuba; estoy aquí para eso... iré por varias ciudades del país para ir viendo esas voces. Distribuyo una convocatoria, exhorto a las que la tengan les digan a sus amigas que envíen sus textos que aparecerán en un blog en internet para que todos tengan acceso”, alegó.
El proyecto es financiado por el Fondo Regional para la Cultura y las Artes del Noroeste (México), institución que resguarda la cultura de los lugares de frontera del hermano país: “siguen siendo lugares distintos del centro de la nación, tratamos de llevarlos a esa zona; en México tenemos este fondo de apoyo para los artistas y sus inquietudes”, puntualiza la poeta. “Estos propósitos no se inscriben por disciplina”, refiere la autora, “sino que los mejores fundamentados reciben becas para su ejecución, es el caso de esta antología”. El Festival Internacional de Poesía de La Habana, el Centro Cultural Dulce María Loynaz y el Proyecto Sur (Cuba), secundan este proyecto multinacional que recorrerá toda la Isla en busca de ese panorama antológico que pretende Alba Iris y que lleva el nombre de “La isla de tus ojos”.
Respecto al poemario presentado, Zurelys López Amaya, especialista del Centro Dulce Maria Loynaz dijo: “Este texto es el vientre dilatado, expansivo en su preñez progenitora, suma luz en clara noche. Ese ciclo de la oscuridad a la luz y su retorno, creciente camino y vuelta a la delgadez menguante, hacia un nuevo ciclo, es este libro Lunafaz”.
El cuaderno ofrece variedades de personajes femeninos, con historias particulares, hilvanadas por cierta sensibilidad de su sexo. La autora desdobla su voz en la de todas sus hermanas: las hembras, mujeres, madres, busca en las otras a sí misma. Según afirma las mujeres en su región son discriminadas por tres cosas: por ser mujer, por ser poetas y por vivir en el norte.
Está conformado poéticamente este cuaderno con las fases de la luna: creciente, llena, menguante, nueva y negra; “es un juego entre los momentos de la luna y los de la mujer”, especificó la autora. Los poemas están titulados también con nombres de mujeres.
Varias poetas del país acudieron a la cita para dar fe de su testimonio, entre ellas, Charo Guerra, Soleida Ríos, Legna Rodríguez, Lisette Clavelo e Irasema Cruz.
