Apariencias |
  en  
Hoy es domingo, 24 de noviembre de 2019; 11:30 AM | Actualizado: 22 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

Dádivas de un día de invierno
(una historia muy literaria)

Alberto Garrandés, 17 de agosto de 2012

Aunque hace falta una buena dosis de desdén para decir que sólo los tontos pueden escapar del influjo de las verdades más simples, no estaría mal dejarnos atrapar, cada cierto tiempo, no por la tontería, pero sí por cierta incapacidad de discernimiento de algunas verdades, algunas certidumbres que se pasan de listas y nos ponen, con lucidez y precisión insoportables, en el lugar exacto de la existencia. La sagacidad, o sus excesos, no tienen mucho que ver con la nitidez de la verdad ni con la verdad misma. Y, en ocasiones, la proliferación de lo nítido no hace más que oscurecer lo que sabemos de nosotros mismos, de modo que vale la pena andar determinados trechos a oscuras, o al menos con las luces atenuadas, para que nos indiquen (sin obnubilarnos) tan solo algunos detalles del camino, o de los rostros que veremos y conoceremos mientras hacemos nuestro siempre corto paseo por la vida.

Si esta reflexión pareciera un tanto lúgubre, o patética, o disimuladamente ingeniosa, no me importaría añadir que cuando una persona inteligente y sensible pierde a esa otra persona que ama —me refiero, caso de que exista ese tipo de persona amada, no a la disolución de un vínculo sentimental, sino a la muerte simple—, si al ocurrir eso comprende que la vida se le acabó —la terminación esencial, la frontera de lo que es el vivir como entrega y como recepción de dádivas—, lo mejor será pasar por un período de incapacidad de discernimiento, como he dicho, a no ser que exista fuerza suficiente como para contemplar el vacío sin precipitarse en él, porque quien sobrevive podría comprender que la médula de su existencia ha sido esa dádiva que le tocó en suerte y que ya se encuentra en el inalcanzable pretérito. De eso trata A Single Man (2009), la película con que Tom Ford se estrenó como director.

Al profesor inglés de literatura George Falconer (Colin Firth), residente en el sur de California, lo llaman por teléfono un mal día para informarle que Jim, esa persona que ama, ha muerto en un accidente. La familia de Jim hará honras fúnebres y George dice, en medio del dolor, que se pondrá de inmediato a buscar un boleto de avión. Pero el sujeto que lo ha llamado le aclara que se trata de una ceremonia privada. Aunque al profesor le resulta muy duro aceptar eso, sabe que su presencia tal vez subrayaría el hecho de que Jim y él no habían sido solamente amigos. Revelar o hacer evidente una relación gay de dieciséis años en medio de un velorio, ¿sería algo muy inconveniente? Entonces corre a visitar a su amiga Charlotte (Julianne Moore) y cuando la ve se derrumba. No hay gritos. Ningún sonido humano. Tan solo un violín y el golpeteo asordinado de la lluvia.

La discreción del dolor se entiende bien con el mito de la circunspección inglesa, pero igual puede ser un síntoma de decencia y de coraje. George reanuda su vida con algunas prevenciones —desapasionamiento suave, algo de displicencia condescendiente, algo de melancolía disfrazada de amargura—, y, a pesar de que el momento de la trama coincide con la llamada Crisis de los Misiles y los comentarios son muchos, para él la vida sigue siendo un fluir algo inercial y se compone de sus diálogos con Charlotte, sus clases de literatura y de paseos de ida o regreso junto al campo deportivo donde los chicos de torsos sudorosos y admirables juegan tenis. ¿Qué pueden importarle los misiles soviéticos en La Habana al lado de esos torsos ideales? Los misiles son transitorios, los torsos no.

Después de una clase sobre After many a summer, la novela de Aldous Huxley, y en medio de una discusión sobre el miedo y las minorías, el profesor se hace acompañar, a la salida del College donde trabaja, por Kenny, un alumno que le expresa su admiración instantánea, como si de pronto hubiera descubierto en George algo frágil y apasionado que nadie conocía, luego de percatarse de algún código secreto. Y allí empieza un galanteo mediatizado por las agudezas y por una obsequiosidad carente de servilismo.

George no condesciende a ciertos estímulos, salvo aquellos que se vinculan directamente al recuerdo de Jim, como la observación de una fotografía suya donde aparece completamente desnudo. Son estímulos del pretérito. Al entrar a un supermercado un prostituto se le acerca. Se llama Carlos y es de origen español. El momento en que encienden cigarrillos juntos, después de un corto diálogo que nace en un incidente irrelevante, es significativo, aunque la cámara, harto impertinente, encuadre los ojos de Carlos como haría Lancôme con algún modelo. Sin embargo, me temo que la cámara, muy subjetiva, está en los ojos del profesor. Electrizante (y árido), el encuentro con el desconocido es como un encontronazo fugaz con alguien que posee el don de la belleza y no lo sabe. El prostituto quiere acompañar a George, pero, con una especie de devastada firmeza, este renuncia a prolongar las cosas.

Después de fantasear con la idea de un suicidio —ha comprado balas para su revólver—, George va a cenar con Charlotte en su casa. Beben y hasta bailan, pero muy pronto se marcha porque ella, que ha estado enamorada de él durante mucho tiempo, vuelve a asediarlo. La fantasía con el suicidio regresa, como mismo regresan los recuerdos del primer encuentro con Jim. Y el profesor acude al Starboard Side, el bar donde Jim y él se conocieron. Quiere beber algo. Y es entonces cuando Kenny, el alumno coqueto, se presenta allí y ambos empiezan a beber juntos.

Lo que ocurre después tiene que ver con los sedimentos de una angustia, un deseo y una saturación. Kenny y el profesor se van a la playa, se desnudan, nadan y regresan, pero no al bar sino a la casa de George. Todo —la idea de tomar una ducha, la necesidad de curar la pequeña herida que se ha hecho el profesor en la frente, la posibilidad de que Kenny duerma allí esa noche— transcurre con ardor blando, dócil, y dentro de un límite tensado por sentimientos que se mezclan confusamente. Kenny busca algodón y alcohol. En la gaveta de los medicamentos encuentra la foto de Jim desnudo. La mira. En sus ojos no hay la menor reacción. Y cura al profesor. Lo hace con una mezcla de puerilidad enseriada, respeto y un átomo de goce. El profesor se estremece, pero percibe que esa noche está recibiendo no una dádiva de amor —esa la tuvo ya—, sino algo diferente imposible de definir. Y le dice a Kenny que debería quitarse esa ropa húmeda. Kenny obedece y queda desnudo por completo. No en el cuarto de baño, sino delante del profesor. Y este, abrumado, lo mira caminar hacia la ducha. Después beben cerveza y George le pregunta a Kenny por qué ha venido a su casa. Kenny responde que solo quería hablarle en otro sitio que no fuera el College.

Luego de soñar otra vez con Jim —son sueños siempre en el mar—, el profesor despierta en la cama. Kenny está en el sofá. Él se acerca y descubre que el chico tiene en la mano su revólver. Se me ocurre pensar que, al descubrir el arma, Kenny ha querido proteger al profesor de sí mismo. George le quita el revólver, lo guarda y abriga al muchacho con la manta.

¿Cuán intacta y precisa puede mantenerse la tristeza de la pérdida, antes de que se convierta en certidumbre de un destino que llegó a su fin porque antes tuvo vida y fue hermoso? George sale al jardín, se dice a sí mismo que ha vuelto a experimentar la capacidad de sentir, más que la de pensar. De algún modo ya está preparado. Se reconcilia con el mundo, desde la visión de la luna hasta el contacto con las pequeñas cosas. Entonces regresa al dormitorio, siente un dolor, se desploma y, mientras llega la muerte, ve a Jim que se acerca y lo besa.

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2