Colores de un verano para los niños de Guantánamo
La mañana se inundó de alegría. Unos visitantes sui géneris llenaron el ambiente de música, literatura, juegos, dibujos y fotografías. Todo comenzó en una espera colmada de expectativas ante la incertidumbre de quiénes los visitarían.
Los diez niños de la Casa sin amparo familiar del Reparto Caribe, en el municipio de Guantánamo, se mostraban impacientes e intentaban sacarle información a esta reportera que tuvo que ingeniárselas para distraerlos y evadir preguntas.
Llegó la guagua y de ella bajaron cinco personajes ligados al proyecto La palangana vieja, un espacio de la Asociación Hermanos Saíz, nacido hace tres años en esta oriental provincia, el cual acerca el arte al público infantil de diferentes comunidades guantanameras.
Su protagonista: Norma Simonó, guitarra en mano, siempre se hace acompañar de un escritor que esta vez fue el pinareño José Raúl Fraguela, artistas de la plástica y especialistas de cultura en el territorio.
Temas musicales de la trova tradicional infantil, juegos de participación, regalo de libros, cuentos, abrazos, risas y muchos besos salpicaron la mañana en esta casa llena de niños de entre dos y siete años que reciben el cuidado y educación del estado ante la ausencia de sus familiares biológicos.
«Para nosotros regalar instantes de alegría a estos niños es maravilloso, compartir nuestra música, hablarles de literatura, enriquecerles su horizonte del saber», expresa Normita, trovadora guantanamera y anfitriona del programa comunitario. «Entre las cosas que nos proponemos está el rescate de tradiciones infantiles ya sea en la música, los juegos, no sólo de Cuba sino de países cercanos. Es una experiencia que vamos a repetir siempre».
La araña Nena, Darío y la noche, entre otros, fueron algunos de los títulos dejados en manos de los niños para su disfrute.
El escritor pinareño José Raúl Fraguela les regaló los encantos de su libro Ronda de rondas y otros secretos literarios.
«Me encanta leer textos a los niños, juego con ellos a partir de adivinanzas. Esta vez les mostré este libro de poesías para niños pequeños como ellos que incluye dibujos que los invita a la lectura pero también a pintar».
La presentación del espacio La palangana vieja ocurre los terceros viernes de cada mes en la sede de la Asociación Hermanos Saíz de Guantánamo además de recorrer comunidades de la provincia y brindar funciones que garanticen el disfrute de pequeñines ingresados en el Hospital Pediátrico Pedro Agustín Pérez, niños de la Casa sin amparo familiar del Reparto Caribe, y vecinitos de comunidades de la provincia, una iniciativa que colorea el verano de los niños guantanameros.
