Digdora Alonso, una de las escritoras que trasciende
Sobre la trascendencia de la obra poética de Digdora Alonso (1921-2007) se habló durante un homenaje a esta destacada escritora cubana en la ciudad de Matanzas, donde nació un 20 de agosto.
El poeta y editor Alfredo Zaldívar, uno de sus más cercanos amigos, recordó la seriedad con que asumía la literatura, “quizás una seriedad extrema, responsable en gran parte de que algunos de sus libros tardaran varias décadas en ser publicados”.
“Este rigor con que trabajaba es algo que se aprecia en el conjunto de su obra, sólida, coherente, a la que no se le pueden hacer muchos reproches: ella es, sin duda, una de las que trasciende”, dijo Zaldívar.
Dejó cerca de 10 libros de poesía, entre los que se encuentran Casi invisible al atardecer; Yo, mi desconocida; Bajo el hongo; En el margen del diario y Contemplaciones. También dio a conocer dos títulos infantiles: Vanessa anda por ahí y Danny y el viento, y uno de valoraciones: Para leer la Rosa Blanca y otros ensayos.
Su creación provocó una especial admiración de Dulce María Loynaz, quien le dijo en una de las numerosas cartas que le enviara: “Ud. tiene una obra digna de ser conocida y admirada, lo cual por sí solo constituye un hallazgo en esta poesía de hoy que no ha sabido aún hallar su rumbo”.
Este nuevo homenaje, organizado para recordar su nacimiento, ocurrió en una institución que lleva su nombre, y tiene su sede en el hogar donde viviera durante las últimas décadas de vida. Se trata de la Casa de las Letras Digdora Alonso, que además de ser un centro de promoción cultural, es la sede de Ediciones Matanzas.
En el encuentro se mencionaron algunas características de su poesía, entre otras: la austeridad de sus versos; el conceptualismo; la síntesis; vínculos con lo narrativo; y la manera peculiar de interpretar las relaciones del ser humano con su tiempo y con la historia, así como con lo circundante, específicamente con la Naturaleza.
Este homenaje se organizó como parte de “La hora del té”, un espacio mensual comunitario de la Casa de las Letras, que conduce el editor y promotor Bárbaro Velasco. En esta ocasión participaron intelectuales de este territorio y vecinos de la institución que conocieron a Digdora Alonso.
