Desarrollan actividades en la biblioteca de historietas «La vitrina de Valonia»
Interesantes y novedosas actividades desarrolla la biblioteca especializada en historietas. «La vitrina de Valonia», proyecto dedicado a la cultura belga en general, y la región de Valonia, en particular, cuenta con varias galerías expositivas. En una de sus salas se expone, de manera permanente, obras de la mencionada comarca; otras, acogen exposiciones transitorias. También cuenta con una biblioteca especializada en historietas, única de su tipo en Cuba. Esta institución cultural, perteneciente a la Oficina del Historiador de la ciudad, se encuentra ubicada en el Casco histórico: San Ignacio 356, entre Muralla y Teniente Rey, en La Plaza Vieja.
Entre los propósitos fundamentales de esta biblioteca se hallan: promocionar y brindar, a través de sus múltiples actividades, la justa valoración y difusión de un género, que ya forma parte del patrimonio histórico-cultural. Sus principales acciones están encaminadas a justipreciar —por parte de los artistas de la plástica y el público en general—, la historieta; estimular el acto creativo en los niños, adolescentes y adultos, y vincular a los nuevos creadores con los especialistas en la materia.
Fundada en 2008, a ella concurren, desde esa fecha, historietistas, diseñadores, artistas de la plástica e investigadores. La muestra bibliográfica del mes se
dedicada no solo a autores y personalidades, sino también a estilos o temáticas específicas, todas ellas relacionadas con la cultura belga y el cómic. Pero además, promueve concursos para profesionales, como «Un belga en La Habana», y para niños y adolescentes, figuran: «50 cumpleaños de Los pitufos», «El chocolate, una historia para saborear» y «Miradas infantiles al arte belga», entre otros.
La biblioteca ha sido sede de talleres destinados a la superación e intercambio de experiencia entre profesionales. Los mismos fueron impartidos por destacados artistas belgas, de la talla de François Schuiten, Benoît Peeters, Pierre Bailly, Olivier Deprez y Etienne Schréder. Como fruto de estos cursos, recientemente en Bélgica ha salido a la luz, bajo el sello editorial de la Maison Autrique —con la supervisión de Etienne Schréder, François Schuiten y Benoît Peeters—, la antología de historietas que obtuviera, en octubre de 2010, el Premio especial del jurado del Festival Internacional de Historieta de Argel (FIBDA).* Crónicas urbanas, título del libro, tiene como leit motiv el entorno citadino, y a La Habana como principal protagonista. El volumen posee un prólogo ilustrado por Schuiten y textos de Peeters. Lo integran además, once relatos de autores cubanos y un epílogo escrito por Schréder. Cada texto viene acompañado de un resumen en francés, que permite la comprensión del lector foráneo.
Atraídos por sus espacios habituales cada mes, la institución acoge a una gran cantidad de público. Los encuentros permiten que especialistas o simples amantes del cómic, intercambien conocimientos y experiencias referidas al noveno arte**. Entre las actividades habituales podemos reseñar: «Tesoros de Bélgica» (los segundos martes, cada dos meses), que propicia un variado ciclo de conferencias impartidas por artistas o especialistas —belgas y cubanos—, con el fin de difundir aspectos interesantes de la cultura belga y su relación, en todas sus particularidades, con la nuestra. El espacio «Te presento a...» (segundos lunes y con un ciclo bimensual), alterna con el espacio «Tesoros de Bélgica», y está dedicado exclusivamente a la historieta. Aquí, los afiliados a la biblioteca —ya sean niños, adolescentes, adultos o especialistas del género—, presentan sus historias, series de cómics y personajes preferidos al público.
En el horario habitual de la institución, de lunes a viernes, de 9:30 a.m. a 4:30 p.m. y los sábados (alternos), hasta las 12 m., usted podrá visitarlos o tener mayor información a través del teléfono 868 3561, o por los e-mails: valonia@gc.patrimonio.ohc.cu y lysbeth@bib.patrimonio.ohc.cu
*Nota del autor: siglas en francés.
**Nota del ed. Este criterio de denominar a la historieta o cómic como “noveno arte”, se inicia tras la publicación de una serie de artículos (1964-67), de Maurice Bévère, Morris, en Le Journal de Spirou. El mismo tomó más fuerza tras la aparición del libro Pour un neuvième art, la bande dessinée, de Francis Lacassin, en 1971.
