Caja con cartas de Carlos Fuentes será abierta en 2014

Ciudad de México.- La correspondencia que el escritor mexicano Carlos Fuentes sostuvo con distintos colegas a lo largo de su vida, entre ellos el Nobel de Literatura Octavio Paz (1914-1998), será dada a conocer, según lo pactado, el 16 de mayo de 2014, dos años después de su muerte, informaron hoy medios locales.
La caja que contiene los documentos desde hace 17 años será abierta «sin ceremonia pública», indicó el diario Excelsior.
El material se encuentra en una bóveda especial de la Biblioteca de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), que en 1995 adquirió el archivo integrado por el autor de Aura de 1940 a 1990, destacó DPA.
«La caja reúne un centenar de cartas cuyo acceso, a diferencia de los otros papeles, quedó cerrado por convenio hasta dos años después de la muerte de Fuentes, ocurrida el pasado 15 de mayo», señaló el diario.
El curador de manuscritos del Departamento de Libros Raros y Colecciones Especiales de la universidad, Don Skemer, dijo que Fuentes restringió el acceso a una cantidad relativamente pequeña de su acervo.
«Cerró una sola caja (la 135) de alrededor de 190 cajas y contenedores que resguardan sus Papers. La abriremos dos años después de su muerte, de acuerdo con lo convenido con él. No habrá ceremonia pública. Las cartas ya están organizadas para consultas de investigación. Pero no puedo proporcionar ninguna información adicional sobre su contenido», contó el curador.
Skemer dijo al rotativo que las misivas reunidas en la caja 135 «se encuentran bien conservadas» porque han estado en un ambiente adecuado.
«La biblioteca de la universidad de Princeton cuenta con más de 60 archivos de autores o editoriales relacionadas con la literatura moderna latinoamericana. Papers de Fuentes es uno de los más consultados», señaló.
En la caja se encuentran, además, escritos que el creador de La región más transparente sostuvo con escritores como Guillermo Cabrera Infante, Hélene Cixous, Julio Cortázar, José Donoso, Roberto Fernández Retamar, Gabriel García Márquez, Norman Mailer, María Ramírez, Philip Roth y Jean Seberg.
Sin embargo, las que mayor curiosidad tienen en el ámbito literario son las que revelarán detalles de la amistad con Paz, que se truncó en 1988 a raíz de un artículo que el historiador Enrique Krauze publicó en la revista Vuelta, que dirigía el Nobel, en el que criticaba la obra de Fuentes.
El crítico literario peruano Julio Ortega, del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Brown y quien es uno de los pocos que ha leído la correspondencia entre Paz y Fuentes, aseguró a Excelsior que «a pesar de sus varias diferencias» los escritores mexicanos «nunca dejaron de quererse».
«Me sorprendió la extraordinaria amistad que los había unido desde comienzos de los años 60. En verdad, no creo que en la historia literaria nuestra haya habido una amistad tan generosa y plena como la de estos dos grandes creadores», señaló.
«Cada uno por su lado son grandes escritores, diferentes en no poco y similares en mucho. Pero juntos forman una figura cultural maravillosa. Quien sepa lo que es la amistad no podrá sino admirar la grandeza de esa relación, yo diría, filial», agregó.
Ortega además consideró que «serán las viudas de ambos escritores», Marie-Jose Paz y Silvia Lemus, «que son buenas amigas», quienes tengan que decidir qué hacer con las cartas.
«En realidad, Paz y Fuentes nunca fueron enemigos. Todo lo contrario, estuvieron protegidos por la larga amistad que cultivaron. Me parece maravilloso que a las dos les haya tocado devolvernos juntos a quienes, a pesar de sus varias diferencias, nunca dejaron de quererse», afirmó.
El crítico igualmente dijo que hubo un plan de reconciliación entre los escritores y que «algún día» hablará sobre ello.
«No pocos amigos propiciaron ese reencuentro. Pero, de otro modo, no se habían distanciado. Seguían conversando gracias a los buenos amigos mutuos, que prolongaron la empatía creativa que nos dejaban como lección de humanidad y de inteligencia», afirmó.
El archivo de Carlos Fuentes que resguarda la Universidad de Princeton ocupa más de 125 metros lineales y está dividido en diez series.
Tomado de El Universal