Apariencias |
  en  
Hoy es domingo, 24 de noviembre de 2019; 1:59 PM | Actualizado: 22 de noviembre de 2019
<< Regresar al Boletín
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2
Página

El  Premio  David  con  el viento  por  la  popa.

Emilio Comas Paret, 12 de octubre de 2012

Hace algo más de una década me invitaron a integrar el jurado del Premio David de la UNEAC para escritores inéditos. Actuar como jurado es siempre un compromiso grande. Un jurado que pretenda ser decente se debatirá entre una obra que satisfaga su gusto personal y otra que no, pero que contenga valores y esté bien escrita, y a veces uno tiene que votar contra su criterio.

Algo parecido me sucedió en aquella ocasión. Se presentaron una cierta cantidad de títulos, pero en realidad, ninguno me gustó. Eran eran oscuros, parecían combinaciones de laboratorio, especulaciones intimistas entre lo absurdo y lo surrealista, que no decían nada, y para mí (respeto a los que no tengan este criterio), un cuento tiene, por encima de todo, que contar algo. Sucedía con esos textos, lo que una vez oí decir a Onelio Jorge Cardoso ante un poema críptico de alguien conocido,  "aquello era un  sonar de las palabras”.

Otros “cuentos” tenían un erotismo desmesurado y chabacano que nada le debía a la buena literatura, y lo más problemático era que todos los textos padecían del mismo mal, estaban escritos, como diría el King, sin “chequendengue”, es decir sin alma, sin pasión, sin emoción.
 
Para colmo, tres de los libros contenían, cada uno, un cuento con la misma anécdota, de una niña secuestrada y violada por un sicópata. Eran, como se dice en la música: “variaciones sobre un mismo tema”, daba la impresión de que aquello había sido la muestra de un ejercicio literario colectivo.

Hay un escritor colombiano poco conocido en Cuba, pero con textos exitosos en otras latitudes, llamado Santiago Gamboa. Este autor es, nació en 1965, es decir ahora tiene 47 años, estudió Literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá, se licenció en Filología en la Universidad Complutense de Madrid, España, y luego en París cursó estudios de Literatura Cubana en la Universidad de la Sorbona. Pues bien, Gamboa, del cual me he leído tres textos, escribe, en uno de sus libros titulado Vida feliz de un joven llamado Esteban, la siguiente reflexión: " El problema de escribir siendo estudiante de Literatura, es que uno tiende a teorizar de antemano lo que todavía no ha escrito, o en el mejor de los casos ha escrito mal. Estudiando letras uno es tan consciente de todo que no llega a sorprenderse con algo fresco, sin el peso de lo aprendido en los tratados de estética."

Quizás, algo parecido les sucediera a los concursantes de aquella etapa.

Pero sucede que ahora, en este año 2012, la UNEAC me volvió a seleccionar para integrar el jurado de cuento en el certamen David. Esa institución, inteligentemente, constituyó un jurado, cuya integralidad se guardó con celo hasta el momento de la premiación. Sus miembros, además de mí, eran Hugo Luis Sánchez González —más joven que yo, que dentro de poco voy a cumplir setenta─,  un escritor maduro, con una obra muy sólida, y Haydee Arango Milián, escritora, investigadora y profesora universitaria, quien, con solo 30 años, ya deja ver una profesionalidad y un conocimiento de causa que nos fue muy favorable a la hora de decidir los premios. Es decir, lo conformábamos un hombre maduro, Hugo Luis; una joven treintañera, Haydee; un viejo, yo, perfecto para que existieran puntos de vista contradictorios y se generara una buena polémica.

Al concurso se presentaron 25 títulos, y esta vez todo fue muy diferente. Salvo muy escasas excepciones, la generalidad de los cuentos “contaban”, no eran oscuros; los autores buscaban, por sobre todo, hacerse entender, y, quizás, como aspecto peculiar, el tema del amor estaba algo censurado, es decir, las relaciones de pareja, tanto heterosexuales, como bisexuales u homosexuales estaban signadas por el deseo y los vínculos personales, pero carentes de espiritualidad.

Entonces, sucedió algo curioso que no me había ocurrido nunca en los múltiples concursos en que participado como jurado. Después de varios días de lectura, recibí un email de Hugo Luis, en el que me enviaba la relación de sus finalistas. Yo había terminado de leer, y cuando comparé su lista con la mía, observé con placer, que seis de los suyos, coincidían con cuatro, de los ocho seleccionados por mí.

Haydee tuvo menos tiempo para leer, pues andaba complicada con asuntos de tesis y tribunales en la Universidad, y por eso no nos mostró sus finalistas, hasta el día de la reunión final. Coincidentemente, los tres finalistas de ella, concordaban con los seleccionados por nosotros.

Entonces, solo hubo que discutir un poco, decidir el premio, porque a decir verdad, los tres estaban muy parejos ─el ganador alcanzó el lauro, como los caballos de carrera, “por una nariz”─, y otorgar menciones a tres buenos libros, publicables en cualquiera de nuestras editoriales.

Ahora quisiera darles una muy breve valoración personal de cada uno de los textos, pues tengo la costumbre de ir llevando un breve anecdotario de cada libro que leo. Como que no quiero hacer crítica de lo leído, y sí darles a ustedes, mis lectores, una visión de la dimensión literaria que nos habíamos encontrado, me valdré de una situación baladí. A cada texto se le dio un número de recepción, por eso voy a hablar de números, no de títulos y mucho menos de autores; solo me detendré y hablaré de títulos y autores en el caso de los libros ganadores.

Empecemos:

El número uno es un libro futurista, habla de androides, se desarrolla en La Habana, en un futuro capitalista. Tiene influencias de películas de ficción y de series norteamericanas, como Expedientes X, otras veces algún cuento se asemeja a una telenovela.

El número dos es un libro policiaco donde hay crímenes, sodomía, violación, vida en el bajo mundo, también influencia de películas y series norteamericanas de acción y crímenes. Aborda la realidad del marginal cubano de manera no convincente, por lo menos para mí.

El número tres parece un libro de ciencia ficción, hay personajes extra terrestres, aborda el tema ecológico. Contiene cuentos de floja factura, que no convencen. contenidos muy manidos en la literatura universal. Hay mal manejo del lenguaje.

En el número cuatro, de cuentos que no cuentan, no sucede nada, es descripción sin contenido . Hay influencias de películas y series norteamericanas de acción y crímenes, tiene faltas de ortografía y problemas de redacción .Presenta finales demasiado sugeridos, en ocasiones y,  en otras son, verdaderamente apocalípticos.

En el número cinco varios cuentos han sido bien escritos y logrados. Algunos presentan un erotismo fuerte; en sentido general los personajes que conforman el libro están maltrechos, desechos, viviendo en situaciones límites, no hay espacio para la ternura y se siente, al final de la lectura, un decadentismo exagerado.

En el número seis la narración a veces toma la idea de una prosa poética; hay mucha sugerencia, pero no cuenta, solo se siente atmósfera. Hay ingeniosidad en la construcción de los relatos, aunque les falta alma. Por momentos, el lenguaje narrativo se acerca demasiado al ensayo.

El número siete de contenido realista, con temas muy duros, fuertes, sobre las prisiones cubanas, pero le falta oficio a su autor o autora, que a veces cae en ingenuidades indeseables, sin embargo, es un texto que se pudiera trabajar y lograr de él una buena obra.

El número ocho presenta un texto de erotismo fuerte y burdo, cercano a lo porno, o coincidiendo con el realismo sucio. En algunos momentos el lenguaje es soez. En general no son buenos cuentos.

El número nueve tiene dificultades con la falta de acentos y con la ortografía en general. Los textos son oscuros, con finales demasiado abiertos. En general, tampoco son  buenos.

El cuaderno diez maneja un lenguaje que no es literario, no son cuentos, estamos en presencia de una interminable “descarga”.

El volumen once se acerca a una prosa poética. No son cuentos, no narra, aunque está bien escrito.

El número doce, titulado “Piso de tierra”, cuenta con la autoría de Alexei Rodríguez y fue declarado Premio David 2012. Es un libro construido con gran economía de palabras, pero muy logrado. En él se presentan varias maneras de escribir los cuentos, algunos se acercan al teatro y hay uno totalmente posmoderno.

“Piso de tierra”, fue reconocido como premio por su madurez  y calidad narrativa, la variedad de recursos empleados en relatos tan diversos y complejos, por la capacidad de sugerencia, así como la habilidad para contar historias que oscilan entre presente y pasado, entre el desencanto y la esperanza.
 
El cuaderno trece tiene problemas de redacción, de ortografía y un mal uso de los tiempos verbales. Ostenta además, influencia de películas y seriales foráneos, pero mal lograda.

El autor del número catorce dice, en una nota introductoria, que estamos en presencia de una novela. Realmente, se trata de un relato sobre la vida de un hombre con poco acierto literario, contado como episodios a manera de crónicas; quizás esta técnica hubiera funcionado mejor en forma de testimonio, porque tiene “garra”, lo cual obliga leerlo hasta el final.

El quince presenta problemas de redacción, no obstante, describe bien el ambiente y la atmósfera. Uno de sus cuentos, de 33 cuartillas, resulta ser una suerte de guión mal elaborado para un serial. En general, le falta trabajo al texto.

En el dieciséis hay problemas de ortografía y mal uso de los tiempos verbales. Carece de correcta realización literaria y los temas desbordan una realidad hipertrofiada. Algunas ideas quedan truncas y se utilizan frases fuera de contexto.

El cuaderno diecisiete opta por lo anecdótico, se desliza lento, es como una “descarga” de ideas inconexas, el pensamiento fluye sin acción y sí con una suerte de conceptualismo. Se siente más como poesía que como cuento, por la gran cantidad de sugerencias que expone.

El dieciocho muestra una  buena redacción y fluye adecuadamente, los personajes están bien desarrollados. Tiene muy buenos cuentos, muy logrados, pero otros no mantienen la misma categorización.
 
Al cuaderno “Nakara” (número diecinueve) de Nguyen Peña Puig, le fue concedida una mención por  la calidad de su narrativa: el diálogo con  el presente sin repetir lugares comunes, y por haber logrado un buen diseño de sus personajes. En definitiva “Nakara” un libro con cuentos muy buenos.

Con un prefacio totalmente fuera de contexto, el cuaderno veinte posee un estilo que se pierde entre la novela y la narración general. Además de muy intelectual, maneja conceptos arcaicos. Hay influencias de películas y seriales foráneos. Se abusa del erotismo. Me parece fuera de tono el tratamiento que se le da, en general, a las relaciones de parejas. Sin embargo, algunos cuentos están bien escritos.

El cuaderno veintiuno padece serios problemas narrativos y presenta diálogos muy formales y estáticos.
Con el formato de noveleta se presentó el cuaderno veintidós; el mismo, además de tener unos capítulos muy largos, nos mostró unas narraciones muy flojas.  

A “El examen ha terminado”, de Carlos M. Álvarez Rodríguez, y rotulado con el número veintitrés,  le fue otorgada la otra mención.

Se caracteriza por el buen diseño de los personajes, logra la atmósfera en todas las historias, y la estructura, en sentido general, hace que los cuentos se comuniquen entre sí de manera interesante y coherente. Es otro de los libros bien escritos que nos encontramos.

El número veinticuatro tiene buenas ideas, pero mal elaboradas. Les falta factura y oficio al autor.

Por último, el número veinticinco es de nuevo el escritor escribiendo sobre los escritores, (por cierto, una constante que se repite a lo largo de varios textos evaluados) . Presenta también problemas de redacción. Hace uso de un erotismo verdaderamente soez, y tiene mucho de surrealismo, de locura, de amargura, de agresividad y de repugnancia personal.

He dejado para el final a los finalistas de cada uno de los jurados:

Los de Hugo Luis fueron el cuatro, el cinco, el once, el doce, el diecinueve, y el veintitrés.

Los de Haydee fueron el doce, el veintitrés y el diecinueve.

Los míos fueron el cinco, el siete, el ocho, el doce, el dieciocho, el diecinueve, el veinte y el veintitrés.

Finalmente, debo declararles que me considero más complacido por los libros recibidos en esta ocasión, ya que estos poseían mayor calidad en los textos —algunos con carácter parcial, pero donde usted puede ver a un escritor en ciernes, siempre y cuando trabaje y lea—, por eso, le auguro un buen futuro a la literatura que ahora escriben los inéditos, porque, evidentemente, ser jurado del Premio David permite ver la posteridad .
  

     
 

María Virginia y yo
Sindo Pacheco
K-milo 100fuegos criollo como las palmas
Francisco Blanco Hernández y Francisco Blanco Ávila
Enlaces relacionados
Reforma constitucional
Decreto No. 349
Editorial Letras Cubanas
Editoriales nacionales
Editorial Capitán San Luis
 
Página
<< Regresar al Boletín Resource id #37
No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 10 No 7 No 8 No 9 No 5 No 6 No 4 No 3 No 1 No 2