«A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil» (1956)
Ensayo de Herminio Almendros (1898-1974). Estructurado en diez capítulos, constituye una excelente revisión crítica no solo de la revista martiana, sino también de los caminos recorridos por la literatura infantil. Almendros parte del análisis de los valores literarios, didácticos y éticos de La Edad de Oro —la cual asume en un inicio como «preclaro modelo» de las revistas para niños en Hispanoamérica— para luego intentar acuñar un paradigma universal de la literatura infantil y juvenil. Asimismo, centra sus reflexiones en otros dos asuntos medulares: los propósitos de una producción literaria destinada a un público no adulto y el problema de los comics. Con un lenguaje sencillo, exento de academicismos y complicadas formulaciones teóricas, comienza con un recorrido histórico por el origen y trayectoria de las revistas para niños («Cara y cruz de las revistas para niños»), en el que subraya cómo en su mayoría estuvieron signadas por la reproducción de fábulas o cuentos ejemplares y sermones morales, plenos todos de roles preestablecidos. Por otro lado, afirma que el curso de las publicaciones seriadas fue notablemente determinado por los avances técnico-industriales que experimentó la sociedad a partir del siglo xix: la reproducción de imágenes se desarrolló de forma vertiginosa y comenzaron a difundirse «historietas en dibujos con sencillos textos al pie», lo cual produjo, eventualmente, el nacimiento de los comics. El autor advierte cómo el principal peligro derivado del triunfo entre la juventud de dicho «estilo», en que el grafismo suplanta la palabra, es la enajenación que pueda generar en los lectores. «Literatura de evasión» que provoca que el niño olvide, desoriente y pervierta la realidad. Llegado a este punto, Almendros expone certeras observaciones acerca del cuento dedicado a los infantes. Los capítulos «Facetas de La Edad de Oro», «Reflexiones sobre el cuento para niños», «Los cuentos de La Edad de Oro» y «Hacia una nueva concepción del cuento infantil para nuestra época» comprenden sus ideas primordiales sobre este tema. «Meñique», «Bebé y el señor don Pomposo», «Nené, traviesa», «El camarón encantado», «La muñeca negra», «Cuentos de elefantes», «Los dos ruiseñores» y «Los zapaticos de rosa» le ayudan a validar su criterio de que el precepto básico de toda creación literaria para niños debe ser la coherencia y el correcto balance entre ficción y realidad, aspecto ignorado por los comics y por otras expresiones de la literatura infantil. Almendros, ferviente seguidor de la doctrina martiana, concibe la literatura en tanto difusora de valores humanos esenciales que contribuye a formar la personalidad del niño y adolescente; por tanto, aboga por no animar en edades tempranas la lectura de materiales con fundamento en la imaginación desmedida, sin asideros en lo real, que ofrecen una «encantadora visión del mundo». Para él «uno de los méritos capitales» de la literatura de Martí dedicada a los niños es «ese operar con conocimientos anclados en la realidad y en la vida, aunque luego la fantasía pudiera jugar con ellos». Señala también cuán decisivo fue en dicho empeño el empleo de diversos procedimientos de forma y estilo —entre estos: el comentario accidental y el lenguaje conversacional, claro y directo— que indudablemente permitieron al Apóstol implicarse aún más con sus receptores. El texto repasa además otros aspectos de La Edad de Oro, como el tratamiento de la historia y las leyendas, la evolución de la sociedad y las miradas sobre el arte, la literatura, la ciencia y la técnica. Almendros resalta el valor instructivo de la revista, complementado constantemente con el necesario carácter sugestivo y agradable que debe identificar a la literatura infantil; en sus propias palabras: «venga el libro recreativo, el libro bello y cautivador, que no es incompatible con la sustancia de la verdad». Culmina con una interesante muestra de textos escritos por niños, publicados en las ediciones de L’Ecole Moderne, en Cannes. Su extenso estudio rebasa el mero examen de La Edad de Oro, pues realiza un recorrido por la evolución y desarrollo de la literatura infantil, con el cual contextualiza adecuadamente la revista. A veces puede parecer exagerada su exaltación de las palpables virtudes de esta publicación periódica, mas no resulta inadecuada, pues lo que pretende es promover ciertos esquemas ideoestéticos asumidos por Martí en la concepción de la revista, de incuestionable utilidad para toda persona vinculada al universo literario infantil y a la educación de los infantes en general. La formación del hombre «en su circunstancia real» y no ofreciéndole una vida falseada mediante la excesiva fantasía, la comunión entre lo placentero, lo recreativo y lo educativo, y el cariz orientador —no impositivo— de la voz autoral —así como de los encargados de estimular la afición por leer en los pequeños— son ejes temático-estructurales elegidos por Almendros como requisitos imprescindibles en esta vertiente de la literatura. Su investigación deviene, por ello, tanto elemental referencia bibliográfica, como guía pedagógica para la enseñanza y el fomento de la pasión por la literatura entre los más jóvenes.
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Almendros, Herminio, A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil. Santiago de Cuba, Universidad de Oriente, Departamento de Extensión y Relaciones Culturales, 1956, 268 pp.|| A propósito de La Edad de Oro. Notas sobre literatura infantil. La Habana, Editorial Gente Nueva, Instituto Cubano del Libro, 1972, 312 pp.|| La Habana, Editorial Pueblo y Educación, 1996, 240 pp.|| Ediciones Unión, La Habana, 1996, 240 pp.
Chacón Nardi, Rafaela, «La Edad de Oro y Herminio Almendros», Boletín de la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO. La Habana, año vi, número 4, abril, 1957, pp.7-8.|| Florit, Eugenio, «Herminio Almendros: A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil», Revista Hispánica Moderna. New York, año xxiv, número 2-3, abril-julio, 1958, p. 231.|| Fornaris, Fornarina, «Herminio Almendros: A propósito de La Edad de Oro de José Martí», Nuestro Tiempo. La Habana, año iv, número 17, mayo-junio, 1957, [p. 18].|| «Herminio Almendros: A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil», Galería. Santiago de Cuba, año I, número 2, marzo-julio, 1957, pp. 6-9.|| Labrador Ruiz, Enrique, «A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil, por Herminio Almendros», Revista Cubana. La Habana, segunda época, volumen 3, número 2, abril-junio, 1957, pp. 158-163.|| Méndez, M. Isidro, «Almendros, Herminio: A propósito de La Edad de Oro de José Martí. Notas sobre literatura infantil», Revista de la Biblioteca Nacional. La Habana, 2ª serie, año viii, número 1, enero-marzo, 1957, pp. 216-217.
Ficha perteneciente al Tomo II del «Diccionario de obras cubanas de ensayo y crítica».
